El propósito de existencia de un manzano es dar manzanas y no melones. ¿Cual sería entonces el propósito de existencia del ser humano?
viernes, 5 de septiembre de 2008
SHAHADA

SHAHADA
LA INTERPRETACIÓN
DE LOS SIGNIFICADOS
DE
SAHIH AL BUHARI
(EXTRACTO)
Traducido al Inglés por:
Dr. Muhammad Muhsin Khaan
(Universidad Islámica, Medina al-Munawwara)
Traducido del Inglés por:
Musa Ta-Ha Bao
SHAHADA
(La Profesión de fe del musulmán)
LA ILAHA IL AL-LAH
MUHAMMADAN RASUL AL-LAH
(No Existe Otra Divinidad Digna de Adoración Excepto Al-lah
y
Muhammad es Su Mensajero)
Nos hemos dado cuenta, que la mayoría de los europeos y otros quienes abrazan el Islam, no comprenden el significado o realidad de este esencial e importante principio básico que es:
NO HAY MAS DIOS QUE AL-LAH
Y
MUHAMMAD SU PROFETA (s.a.w.)
Se hace por lo tanto, imperativo, explicar con cierto detalle algo sobre el significado que encierra esta gran frase -o principio-.
La frase: “No Existe Otra Divinidad Digna de Adoración Excepto Al-lah y Muhammad es Su Mensajero”, contiene tres aspectos:
(A) Tener que jurar lealtad de alianza con Al-lah el Creador de los Cielos y de la Tierra; el Gobernador de todos los Mundos y el Señor de Majestad y Alteza sobre cuatro puntos o condiciones:
1º- Una confesión de fe con tu corazón, de que tendrás que entender y saber, que el Creador de todas las cosas es Al-lah. Y consecuentemente tendrás que declarar: “Testifico que el Creador del Universo incluyendo las estrellas, los soles, las lunas, los cielos, la Tierra con todas las formas de vida conocidas y no conocidas es Al-lah. Él, es el Organizador y Planificador de todos esos acontecimientos, el Dador de Vida y de Muerte. Y Él (solo Al-lah) es el Sostenedor y Dador de Seguridad”. En tu confesión de fe a esto se le llama “Unidad de Señorío” y “Soberanía”.
2º- Una confesión de fe con tu corazón de que tendrás que decir: “Testifico que nada ni nadie le corresponde el derecho de ser adorado excepto Tú (Al-lah), careciendo de asociados excepto Tú Mismo”.
La palabra “adoración” -‘aibadah- reúne una gran variedad de significados; expresa que todas las formas de adoración están destinadas hacia Al-lah y hacia nadie más; indiferentemente de que sea un Ángel, Apóstol, Profeta, Jesús hijo de María, Ezra, Muhammad (s.a.w.), santo, ídolo, el Sol, la Luna y todas las demás cosas y deidades. Por lo tanto no adores a nada ni a nadie excepto Al-lah, ni invoques a nadie excepto Al-lah, ni hagas juramentos excepto por Al-lah, tampoco lleves a cabo ningún sacrificio si no es por Al-lah. En resumen; todo lo que Al-lah y Su Mensajero te ordenan que hagas (en Su Libro El Corán y en la tradición del Profeta s.a.w.), deberás hacerlo; y lo que Al-lah y Su Mensajero (s.a.w.) te prohíban, abstente de ello. A esto se le llama “Adoración” y también a esto se le llama tu confesión por la “Unidad de Adoración” comprometiéndote a no adorar a nada ni a nadie excepto Al-lah.
3º- Una confesión con tu corazón en donde tendrás que admitir diciendo: “¡Oh Al-lah!, testifico que los nombres mas hermosos y las mas perfectas cualidades con las que Tú te has distinguido en Tu Libro (al-Qur’an) y como Tu Profeta Te ha honrado en el siguiente testimonio: “Yo doy fe de que todos estos nombres y atributos son para Ti, sin cambiar sus significados o descuidarlos en su totalidad haciéndolos semejantes a otros”.
Dice Al-lah en al-Qur’an:
“...No existe nada como Él; Él es El que Oye y El que Ve”. (42:11)
Este Sagrado Versículo confirma la cualidad de ver y escuchar para Al-lah sin semejanzas sobre otros. Y sobre Sí Mismo declara:
“...Ante quien he creado con Mis Manos”. (38:75)
Y continúa proclamando sobre Sí Mismo:
“...la mano de Al-lah estaba sobre sus manos...”. (48:10)
Esto confirma la mano para Al-lah; pero no existe nada que pueda parecérsele. Se puede dar otro ejemplo:
“El Misericordioso que se asentó sobre El Trono”. (20:5)
Por lo tanto se sobrentiende que Al-lah realmente se asentó sobre el Trono en la manera que corresponde a Su Majestad. Y Al-lah está en Su Trono tal como señaló la esclava apuntando con su dedo hacia los cielos cuando el Profeta (s.a.w.) le preguntó si sabría decirle en donde se encontraba Al-lah. Y no como mucha gente piensa diciendo que Al-lah está presente en todas partes y en las criaturas (seres humanos etc.).
Dicho testimonio está fuertemente contradicho por Al-lah y Su Mensajero Muhammad (s.a.w.). Al-lah El Altísimo no se encuentra presente en ninguna de Sus criaturas; ni en Jesús el hijo de María, Gabriel o en cualquiera de los ángeles, sencillamente ellos son almas creadas por Al-lah. El Mismo Al-lah (El que Es) no está presente en nosotros, pero si lo está a través de Su Conocimiento. Al-lah mira y escucha todo lo que pensamos decimos, o hacemos etc. Y a esto se le llama -tu confesión por la...- “Unidad de los Nombres y Cualidades de Al-lah”. Esta es la creencia que han seguido todos los Apóstoles de Al-lah (Noé, Abraham, Moisés, David, Salomón, Jesús hasta Muhammad (s.a.w.) y el resto de todos ellos junto a los Compañeros del Profeta Muhammad (s.a.w.) y los rectos seguidores de estos.
4º- Una confesión con tu corazón testificando: “Oh Al-lah, doy fe de que Muhammad es Tu Mensajero”. Esto significa, que a nadie le corresponde el derecho de ser seguido después de Al-lah, excepto Su Profeta Muhammad (s.a.w.) Ya que a él le correspondió ser el último de Sus Mensajeros. Y así está establecido por Al-lah en al-Qur’an:
“Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros hombres
Sino que es el Mensajero de Al-lah
Y el Sello de la Profecía (de los profetas) .
Y Al-lah es El Conocedor de todas las cosas. (33:40)
“...Y lo que os dé el Mensajero tomadlo,
Pero aquello que os prohíba abandonadlo”. (59:7)
Y Al-lah nos continúa exhortando:
“Di (Oh Muhammad -s.a.w.-): Si realmente amáis a Al-lah
Entonces seguidme”. (3:31)
En lo concerniente a otros representantes aparte de Muhammad (s.a.w.), sus testimonios tendrán que ser admitidos o rechazados siempre y cuando estos estén en conjunción con el Libro de Al-lah (al-Qur’an) o con la tradición del Profeta Muhammad (s.a.w.); o sea, lo que corresponde a la sunnah y aquello que no corresponde. La Inspiración Divina se ha detenido después de la muerte del Profeta Muhammad (s.a.w.) y no volverá a reanudarse hasta el momento de la venida de Jesús, hijo de María; y él (Jesús), gobernará con justicia y de acuerdo a las leyes islámicas durante los últimos días de este mundo tal y como está registrado en un Hadiz (relato) auténtico del Profeta Muhammad (s.a.w.) -Sahih al Buhari Vol. III Hadiz nº 425-.
(B) Es una condición imprescindible el pronunciar: “No existe otra Divinidad digna de Adoración excepto Al-lah y Muhammad es Su Mensajero” (s.a.w.). Así se lo hizo saber el Mensajero de Al-lah a su tío Abu Talib cuando este se encontraba en los últimos momentos de su vida, justo antes de que abandonase este mundo. Le dijo: “Oh tío mío, si testificases (No hay mas dios que Al-lah y Muhammad es Su Profeta), podría en el Día del Levantamiento interceder a tu favor ante Al-lah El Altísimo”. De la misma manera cuando Abu-Dhar al-Ghifari abrazó el Islam, se dirigió a la Mezquita de Mecca (la Kaaba) y en voz alta lo proclamó una y otra vez ante todos los infieles de Quraishitas hasta conseguir que estos le infligiesen toda clase de golpes e insultos.
Es necesario que los mismos miembros y órganos de uno lo testifiquen debido a la gran importancia que encierra su significado. (“A nadie le corresponde el derecho de ser adorado excepto Al-lah y Muhammad es Su Mensajero”). Por consiguiente, aquel que haya testificado esta realidad ante su Señor, tendrá que evitar cometer actos indeseables; como robar, matar, sexo ilícito, comer carne de cerdo, consumir bebidas embriagantes, aprovecharse de la propiedad del huérfano, el fraude en los negocios, la obtención de bienes a través de bienes ilegales etc.,etc. El no tratar de evitarlos, cada miembro de su cuerpo (piel, partes privadas, manos, oídos, lengua, etc.) será un testigo respecto aquello en donde actuó pecaminosamente. Absolutamente todo será sentenciado en el Día del Juicio.
Conjuntamente con la confesión de esta gran frase una persona abraza la Religión Islámica, siendo determinante para él (o ella) creer en todos los profetas sin establecer diferencias entre ellos.
Está registrado en el Libro de Al-lah:
“¿Acaso creen los incrédulos que pueden tomar a siervos Míos como protectores fuera de Mi? Realmente hemos preparado Yahanam como hospedaje para los incrédulos. Di: ¿Queréis saber quienes serán los perdedores sobre sus obras?
Aquellos cuyo celo por la vida del mundo los extravió mientras pensaban que hacían el bien con lo que hacían.
Esos serán los que negaron los signos de su Señor y el encuentro con Él; sus obras se hicieron inútiles y el Día del Levantamiento no tendrá ningún peso.
Esta será su recompensa: Yahanam; a causa de lo que negaron y por haber tomado Mis Signos y Mis Mensajeros a burla. Es cierto que los que creen y llevan a cabo las acciones de rectitud tendrán como hospedaje el Jardín de al-Firdaus.
Allí serán inmortales y no desearán ningún cambio de situación.
Di: Si el mar fuera tinta para las palabras de mi Señor, se agotaría antes de que las palabras de mi Señor se acabaran; incluso si trajéramos otro tanto.
Di: No soy más que un ser humano como vosotros, me ha sido inspirado que vuestro Dios es Un Dios Único; así pues, aquel que espere el reencuentro con Al-lah que actúe con rectitud y en su adoración hacia su Señor que no le asocie nada.
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martes, 26 de agosto de 2008
Las Dudas

Es bueno tener dudas, pero uno no debería permanecer en la duda. La duda debería llevarte a la Verdad. No te quedes en las preguntas. La mente también te puede engañar. El conocimiento y la ciencia pueden engañarte. Existe un estado, que es parte del destino de algunas personas, en el que los ojos que ven dejan de ver, los oídos que oyen dejan de oír, y la mente que imagina y considera deja de imaginar y considerar.
El pueblo del profeta Abraham estaba formado por adoradores de ídolos. Pero él buscaba a Dios. Un día, contemplando la estrella más brillante del firmamento, dijo: “Tú eres mi Señor”. Entonces salió la luna y volvió a decir: “Tú eres mi Señor”. Entonces salió el sol, y la luna y las estrellas desaparecieron. Abraham dijo: “Tú eres más grande; Tú eres mi Señor”. Pero con la llegada de la noche el sol también desapareció y Abraham dijo:
“Mi Señor es Aquel que hace aparecer y desaparecer las cosas generando todas las transformaciones. Mi Señor es Aquel que está detrás de todo cambio”.
Por medio de este proceso, paso a paso, se ve cómo el profeta Abraham pasó de la adoración de los ídolos a la verdadera adoración de Dios, salvando así a su gente de la falsedad. Ciertamente se puede llegar a la Unidad a través de la multiplicidad.
Los nafs –el yo inferior- se hallan siempre en batalla con el alma. Esta batalla continuará durante toda la vida. La cuestión es ¿quién educará a quien? ¿Quién dominará a quién? Si el alma llega a ser el amo, te volverás un creyente, alguien que abraza la Verdad. Mas si es el “yo inferior” el que domina al alma serás uno de los que niega la Verdad.
Comentario extraído de: "Charlas de un Maestro Sufi en América"
Por:Sheikh Muzaffer Ozak
viernes, 22 de agosto de 2008
Las Prohibiciones de la Lengua

872. Se transmitió de Abu Huraira que el Mensajero de Allah sal-lâ Allah aleihi wa salam dijo:
"¿Sabéis lo que es la murmuración?
Dijeron: -¡Allah y Su Mensajero saben más!-
Dijo: -Es mencionar de tu hermano aquello que detesta que se sepa, aunque sea cierto.-
Le dijeron: -¿Y si lo que digo está, realmente, en mi hermano?-
Dijo: -Si está en él lo que dices, has murmurado de él. Y si no está en él lo que dices, le has calumniado-." (Lo relató Muslim)
viernes, 15 de agosto de 2008
Prohibiciones de la Lengua
Introducción por Hamza Yusuf (Tradución del inglés por: Musa Ta-ha Bao)
Como bendiciones desde la Divina Presencia sobre esta Comunidad Muhammadan, es el surgimiento de hombres y mujeres que reviven y una vez mas renuevan, el antiguo camino de los profetas; el camino de Abraham y el de su glorioso y mas grande tataranieto, Muhammad, -la paz y bendiciones de Al-lah recaigan sobre ambos-.
El siglo XIV de la Hijrah no fue una excepción respecto a lo que la tradición profética establece: “Cada cien años, Al-lah hará resurgir a uno de ellos quien renovará este camino”. El autor de este libro, Las Prohibiciones de la Lengua, fue tal hombre. Sheikh Muhammad Mauluud bin Ahmad Fal al-Musawi al-Yaquubi al Malik ash-Shinqitt, nació en la bendita tierra de Shinqitt; en la actualidad conocida como Mauritania al Oeste de África.
La fecha exacta de su nacimiento se desconoce, pero su muerte aconteció en el año 1323. Desde muy temprana edad, empezó a ser conocido por su piedad e interés por aprender. Estaba preocupado con todo aquello que le concernía y se mantenía alejado de los asuntos del mundo y de sus gentes. Durante su vida escribió más de sesenta libros y todos ellos de gran beneficio. Y en suma a todo esto, escribió infinidad de cartas y pequeños tratados dando un sin fin de consejos y sabiduría.
Su ciudad, Shinqitt, ha sido uno de los grandes testimonios de poder del Islam en transformar a gentes iletradas en sofisticados escolares de erudición y transmisión. Habitada por un gran número de gente nómada con una mezcla de descendencia Berebere, Árabe y Negro Africano, los mauritanos se incorporaron al legado intelectual del Islam por iniciativa de uno de sus líderes tribales llamado, Yahia bin Ibrahim al-Kadaali coincidiendo con su peregrinación a Mecca en el año 427 de la Hijrah. En el viaje de regreso, pasó por la capital intelectual de África que en ese entonces era conocida como Qayrawan. Allí se encontró con el sabio y erudito Abu ‘Imram al-Fasi, al cual le manifestó sus quejas resaltando la inaceptable ignorancia prevaleciente en su tierra. Como resultado de ello, Abu ‘Imram le entregó una carta para que se la entregase a otro sabio en el sur de Marruecos llamado, Wakaak bin Zalu al-Lammti. Yahya bin Ibrahim entonces, emprendió viaje hacia el sur de Marruecos para encontrarse con Wakaak quien elegiría para él otro sabio del desierto llamado ‘Abdul-lah bin Ya-Sin al-Jazuuli quien acompañaría al Emir a su regreso a Mauritania y una vez allí, establecer un ribaat en la costa Atlántica en un área llamada Taydarah, situada a unos noventa y siete kilómetros al norte, siendo hasta hoy en día su capital, Nuwakshott. Un ribat, es una fortaleza en donde los musulmanes se entrenan intelectual y marcialmente, adiestrándose en el conocimiento de los útiles necesarios para practicar, preservar y proteger la tradición del Islam.
Después de varios años de entrenamiento, el número de gente del ribat creció y los ribaats comenzaron a extenderse a través de todo el país. El Emir Yahya bin Ibrahim junto al erudito ‘Abd Al-lah bin Ya-Sin y sus estudiantes, así como sus temas, comenzaron a reformar todo el país estableciendo las Leyes Sagradas del Islam. Y todo ello, como es natural, bajo la enseñanza y llevando a cabo los resultados del Islam enfrentándose a una sociedad que comenzaba a estar siendo amenazada por la propagación de la virtud. Estos explotadores segmentos de la sociedad humana los cuales basan su vida en la injusticia, la opresión y la propagación de la corrupción sobre la tierra, siempre estarán enfrentados al comportamiento de amenaza del Islam.
Esto es lo que ha ocurrido en Shinqitt, pero la Verdad del Islam prevaleció y en un breve y corto plazo de tiempo, todo el Sahara fue unificado bajo un lazo de hermandad sin parangón en la historia Islámica.
La confederación de tribus, bajo una dirección marcial y escolástica, quedo identificada como los Murabituun o los Almorávides. Emir Abu Bakar bin ‘Umar condujo una armada de sabios guerreros del desierto dentro del Maghrib. Deseando regresar a su bien amado Sahara y poder seguir manteniendo el orden entre las diversas tribus, Emir Abu Bakar dejó a su primo Yusuf bin Tashifiin al cargo de Marruecos.
Emir Yusuf fundó la fortificada ciudad de Marrakesh y comenzó a consolidar las tribus de Marruecos por primera vez en su historia Islámica. Durante este tiempo, los reyes del sur de España pidieron ayuda al Emir Yusuf para que defendiera su reino en contra de las vejaciones Cristianas del Norte. Respondiendo a su ruego de hermandad, Yusuf condujo hacia Andalucía, a una armada de hombres del desierto cabalgando a lomos de sus camellos. Según los historiadores musulmanes, en la decisiva batalla de Zallaaka los camellos de Yusuf bin Tashifiin crearon tal terror y consternación en los corazones de los caballos Cristianos, que sus escuadrones de caballería resultaron ser del todo inefectivos, sufriendo por ello una vergonzosa derrota.
Los Murabituun, revivieron la enseñanza en los corazones de los africanos tanto del norte como del oeste así como en los musulmanes españoles, produciendo algunos de los más grandes sabios del Islam. Entre ellos se encontraban hombres de la talla de Qadi ‘Iyaad, Qadi Abu Bakar bin al-‘Arabi, Imam al-Qurtubi, Hafiz al- Maghrib ibn ‘Abd al-Bar y muchos otros mas.
El amor hacia el aprendizaje permaneció en la tierra de Sinquitt incluso mucho después de que los huesos de las gentes de las fortalezas fuesen acomodados para su descanso. Emir Abu Bakar tuvo que dividir el trabajo de las gentes del Sahara distribuyendo el peso del aprendizaje y conservación del conocimiento sobre ciertas tribus, y el peso de protección y mantenimiento del orden sobre otras. De esta manera, el poder marcial estaba en las tribus de Banu Hasan y la fuerza intelectual y sapiencial, en las tribus de Zawaya. Las gentes Zawaya, llegarían a dominar todas las ciencias del Islam. En el siglo X, los esclavos de la hoy en día y en ruinas ciudad de Taniika, fueron conocidos por cantar la gran obra maestra literaria al-Maqamat de al-Haririy que se hacían acompañar por un instrumento de percusión llamado Tar. En la misma ciudad, mas de 300 mujeres eran conocidas por haber memorizado la totalidad del Muatta de Imam Malik. Debido a que muchos Mauritanos eran comerciantes y nómadas pastoriles, en el momento de viajar a Senegal y a Gambia, así como a Mali y Níger, su vasto conocimiento y legado intelectual tan celosamente guardado se expandió. Esto condujo a que se estableciesen fuertes lazos intelectuales y espirituales entre los Mauritanos y Negros Africanos del sur los cuales siguen perdurando hasta hoy en día.
El autor de Prohibiciones de la Lengua, Sheikh Muhammad Mauluud, pertenecía a la tribu Zawya de Idu Ya’qub. Las gentes de esta tribu han sido sabios desde los gloriosos días de Emir Abu Bakar. Sus raíces se remontan a los tiempos en vida de Ya’far Ibn Abu Talib, primo primero del Profeta (s.a.w.). Todos ellos son considerados personas importantes debido a su linaje y erudición en la tierra de Sahinqitt. Según la Enciclopedia de Autores desde la Tierra de Shinqitt, a Muhammad Mauluud se le describe como: “El Océano de Sabiduría, la Prueba del Islam, el Maestro de los Grandes Eruditos, el Imam de los Piadosos, el Mejor de los Sabios y Santos”. Imam Muhammad bin Hasan ould al-Hadim hace un comentario acerca de él en su introducción de la obra maestra del Sheikj sobre jurisprudencia Maliki, al-Kafaat: “Él ha sido la maravilla de su tiempo superando a todos sus compañeros y a las gentes de su época. Obtuvo el conocimiento a través de su padre Ahmad Fal, el versificador de muchos poemas didácticos y el progenitor de beneficiosas decisiones religiosas. También tomó sus enseñanzas del instruido y erudito Muhammad Mauluud bin an-Nahi al-Y’aqubi. Fue conocido por sus numerosos escritos, y es muy raro encontrar una sola escuela, particularmente en el lado oeste de Mauritania, en donde no estén presentes sus libros, y su preocupación por la explicación de estos; lo mismo sucedía con los alumnos, ellos lo hacían a través de su estudio y memorización”. (P.III).
Los trabajos mas famosos de Sheikh Muhammad Mauluud son: al-Bashair, el cual es un comentario sobre el Qur’an; al-Qawl as Sadid, concerniente con la obligación de aprender las ortofonías de la recitación del Qur’an; La Alquimia de los Corazones, el cual detalla las enfermedades del corazón y su purificación; y al-Kafaaf, que trata de la jurisprudencia Maliki junto a tres comentarios sobre ella. Y en suma a todo esto, Sheikh Muhammad Mauluud cuenta en su haber con muchos otros trabajos, incluyendo Las Prohibiciones de la Lengua el cual ha sido traducido al inglés y al español por primera vez. El Sheikh estaba en la creencia, que la preocupación por las mas enrarecidas ramas del conocimiento Islámico sin tener bien amarradas las ciencias del corazón, era ante todo, algo muy esencial. Él estaba convencido, que la rectificación del corazón, y su intérprete la lengua, debería ser prioritariamente lo primero para cada musulmán que hubiese completado su enseñanza básica antes de adentrarse en el aprendizaje de ciencias mas profundas; como por ejemplo, la retórica o metodologías jurídicas.
Las Prohibiciones de la Lengua, es un poema didáctico de 142 líneas. En la enseñanza tradicional Islámica, los poemas didácticos eran preferidos sobre la prosa, debido a la facilidad con la que uno memorizaba el texto. Dicho texto era leído inicialmente por un profesor, que a su vez, lo había estudiado con un erudito conectado a la línea disciplinaria de transmisión del autor y quien a su vez se le había dado autorización para enseñarlo. Este proceso es conocido como Isnaad, y asegura que las intenciones originales del autor están a salvo y bien protegidas. En “La Lámpara de los Buscadores”, de Qadi, Abu Bakar dice: “Al-lah ha honrado a esta Comunidad Muhammadan con el isnaad (cadena inquebrantable de transmisión). Además, Él no ha dado este regalo a ninguna otra; por lo tanto tened cuidado de no seguir el camino de los judíos y cristianos relatando aquello que no está apoyado por una transmisión fidedigna. Incurrir en ello, vosotros mismos estaríais renunciando a las bendiciones de Al-lah, situándoos al nivel de, sospecha, degradando vuestra exaltada posición y volviéndoos iguales que aquellos a los que Al-lah ha maldecido, sustituyendo Sus bendiciones sobre ellos con Su Ira. Podríais tener su misma suerte si seguís sus mal guiados pasos”. La ininterrumpida cadena concierne en primer lugar y ante todo, a la transmisión del Qur’an y las Tradiciones Proféticas, pero al mismo tiempo, está asociada con todas las demás ciencias del Islam y esto continua manteniéndose hasta hoy en día.
Una vez que el estudiante recogió el texto de manos de un profesor autorizado y lo comprendió en su nivel mas esencial, acto seguido empezará a estudiar sabios comentarios los cuales fueron escritos para ampliar el significado del texto y aumentar su explicación sobre aquello que pudiese ser ambiguo o que el mismo autor dejó pasar por alto.
Dependiendo del prestigio del texto, este podría llegar a tener cientos de comentarios como en el caso de los Cuarenta hadices de Imam an-Nawawi. Autores quienes escribieron en una prosa elíptica didáctica o poesía, la cual era una manera abreviada que servia principalmente como recurso para el estudiante, escribiendo asiduamente sus propios comentarios y, asegurándose de que no hubiese malos entendidos en sus concisos textos. Otros comentarios de este libro fueron también escritos por eminentes eruditos Mauritanos, incluyendo un publicado y amplio comentario realizado por el hoy en vida, maestro, Sheikh Muhammad al-Hasan ould al- Khadim al-Y’aquubi; un descendiente del mismo autor. El texto original de este poema, hace referencia principalmente a los fallos imperantes de la lengua, incluyendo también, una sección final sobre los fallos de la vista y del oído.
Esto está basado sobre dos versos del Qur’an; el primero es: “En el día cuando ni la riqueza ni los hijos servirán de provecho excepto aquel que traiga consigo un corazón sano”. El segundo es: “Verdaderamente, la lengua, la vista y el corazón -de todos ellos- el hombre se considera responsable”.
La lengua, según los musulmanes es el dragomán del corazón. Imam Ali -que Al.lah esté complacido con él- dijo: “El hombre yace oculto bajo su lengua”. Sidi Ahmad Zarruq -que Al- lah esté complacido con él- dijo: “Los hombres son como mercancías. Y...”cuando dos hombres argumentan, al poco tiempo uno se da perfecta cuente de quien es el científico y quién el veterinario”. Imam Ali,-que Al-lah ennoblezca su rostro- una vez fue preguntado cuanto tiempo le llevaría conocer a un hombre; a lo que él respondió: “Si hablase (lo conocería), al instante y si permaneciese en silencio, (podría conocerlo) en el mismo día”. Si el corazón es puro, entonces la lengua reflejará esa pureza.
Según una tradición musulmana, se cuenta respecto a Jesús. El hijo de María, -que la paz de Al-lah descienda sobre ambos- que un grupo de Rabinos se encontraron con el Profeta Jesús y estos aprovecharon para injuriarle con todo tipo de maldiciones. A esta descarga de insultos el Profeta Jesús, (a.w.) les respondió: “La Paz sea con vosotros”. Cuando le preguntaron como era posible, que después de escuchar semejantes barbaridades, les respondiese con tan nobles palabras; Jesús les respondió: “Un recipiente, solamente puede derramar aquello que contiene”.
Los árabes tienen un dicho: “Las guerras comienzan con palabras”. La lengua siempre ha sido la causa de la gran mayoría del sufrimiento humano; incluso, más del que haya podido producir la espada. De hecho, y muy frecuentemente, la espada ha tenido que ser desenfundada como respuesta a las palabras tal y como el susodicho proverbio señala. El lenguaje es el punto culminante del hombre, como también su propia ruina. Los musulmanes están experimentando un tiempo de absoluta desunión y fingimiento. La mayor parte del problema es debido a la ignorancia que existe respecto a los peligros de la lengua, como también a las reglas relacionadas con su uso. Por lo tanto, la importancia de este libro no debería ser subestimada. El Camino del Islam ha dado al ser humano una guía en cada aspecto de la vida tanto para el hombre como para la mujer. No área de referencia ha sido olvidada.
En el Nombre de Al-lah el Clemente el Misericordioso
INTRODUCIÓN
Alabo a mi Señor, pidiéndole que las súplicas y la paz sean concedidas a Muhammad y a su Noble familia.
Aquel que es poseedor del silencio, obtiene nueve partes de seguridad y siete mil grandes bienes.
En luz de lo que precede respecto a la lengua, y el daño que ella contiene para el hombre.
Como también al hecho de que las palabras y la vista de un hombre testificarán en su contra siendo reprendido por ello en el Día del Juicio y preguntado acerca de su corazón.
Y aquel quien ha sido descrito como poseedor de las dos Veracidades, nos ha informado: que aquel que esté protegido contra estos dos males, la lengua y sus partes privadas, ganará el Paraíso.
He mencionado las dos cosas que están relacionadas con la protección de un hombre; él deberá prestarle atención como guía.
Así lo he dejado en manifiesto; y Al-lah es el Pre-Eterno y el Post-Eterno continuando Su Existencia Sin Final. En Su Mano descansan todos los asuntos, y Él es el Único Protector.
Pero su protección llega a través de significados, ya que Él tiene efectos limitados a sus causas contingentes. Es por esta razón, que Él ha prohibido lo proscrito.
Tienes ante ti, un tratado sobre la ciencia de las prohibiciones de la lengua. Y que escasos, son aquellos que las entienden.
Y sobre estas tierras de Shinqitt, sus acontecimientos van mas allá respecto a temas relacionados con las hipotecas y los asuntos que afectan al recaudador del Zakat.
Prohibiciones Relacionadas con la Lengua
La primera prohibición es, el enmascaramiento de lo que el Legislador ha desacreditado haciéndolo prohibido. Del mismo modo (está prohibido), censurar aquello que Él ha adornado, estableciéndolo como permisible.
Por lo tanto, quien llame a una cosa que está prohibida con otro nombre y que falsamente aluda a su consentimiento, es un trasgresor.
Y también lo es, quien venga con algo que estando prohibido, haga que parezca lícito; o alguien que esté de acuerdo con la injusta opresión de los tiranos.
Otro (de los transgresores), es el transmisor que relata alguna narrativa inapropiada respecto al Profeta debido a su exaltado rango, sin que exista una justificada razón para hacerlo y siempre acorde con la Sagrada Ley. Un ejemplo (de una aceptable razón para hacerlo), sería mencionar tales justificaciones ante una persona ignorante en orden de que pueda quedar advertido.
Incluida en esta prohibición está el decir cosas como: “Adán desobedeció a Su Señor”; excepto durante la recitación del Qur’an.
Del mismo modo (está prohibido), hacer mención sobre algo como: “Tal o tal profeta se encontraba irritado” salvo que se vea envuelto en alguna conocida narrativa o involucrado en un deliberado argumento.
Con sabios de su misma índole y entre aquellos que uno no tema el extravío, sus palabras deberán ser escuchadas.
Así mismo (está prohibido), comentar las disputas ocurridas entre los compañeros del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a no ser, que pueda aclarar que todos ellos tenían sus razones para dicho comportamiento.
También la prohibición es, para aquel que comete errores gramaticales en la narración del Qur’an o Hadiz; o recitarlos tan apresuradamente, que provoque el amalgamamiento de las palabras.
Entre las prohibiciones está, el interpretar el Qur’an o Hadiz basándose en la opinión personal extraída de cualquier cadena de transmisión válida.
También está incluido, el elevar la propia voz sobre (la recitación de) el Qur’an o el Hadiz, como en aquellas oraciones que han sido transmitidas por los sabios.
Quien parafrasee de manera global los Hadices, o la devoción expresa en las oraciones del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, está considerado como trasgresor.
Para otro, excepto el anteriormente mencionado, y que comprenda las diferentes connotaciones de los giros idiomáticos del árabe, le está permitido parafrasear los Hadices.
Para aquel que relata transmisiones fabricadas sin especificar su falsa procedencia, (su acto) está postergado (como un) acto de desobediencia.
También está prohibido hacer una declaración de lo que la Sagrada Ley permite; como por ejemplo, prohibir el agua; indiferentemente que lo especifique o generalice en su declaración.
Entre los asuntos ilegales de un hombre es (el de), divulgar todo aquello que hubiese escuchado o hacer una promesa sin tener la intención de guardarla.
Aquel que relate algo, en verdad, está obligado a clarificar la veracidad sobre aquello de lo cual no está seguro.
Así mismo está prohibido también, el mal de ojo, recordar a otro los favores de uno, o cualquier clase de mal; y de verdad que el mal viene de muchas y diversas maneras.
Por ejemplo; la burla, el terror, tawkaaf (enfrentar a la gente con lo que supuestamente se ha dicho a tus espaldas), o cualquier otro tipo de daño prohibido).
En verdad que el daño está prohibido tanto si la persona afectada está presente o ausente, o le concierne a él mismo, a su familia o, a su perro.
En orden de poder rectificar tales males, deberás poner las cosas en su lugar con la persona afectada por dichos comentarios y, así mismo con sus hijos, en el supuesto caso de haber hablado mal de él si los tuviese.
También está prohibido, revelar los secretos de alguien, buscar información sobre él, o alabarlo, salvo que exista la certeza de que esté a salvo del daño que pudiera causar dicha alabanza.
Esto incluye la seguridad de la religión, tanto del que está siendo alabado, como la del que lo alaba. Como ejemplos se citan, estar a salvo de la vanidad, hipocresía o, hipérbole en el elogio.
En dichos casos, el primero se vuelve complacido o arrogante, o bien, el que está alabando exagere y diga cosas sobre las que no tiene conocimiento.
También está prohibido, mencionar los milagros a manos de los amigos de Al-lah si no ha sido concedido el permiso para poder hacerlo. Y mucho peor, es contar milagros que jamás han sucedido.
Otra prohibición es justificarse a si mismo con alarde, salvo, para demostrar gratitud. Si este fuera el caso, de hecho es recomendable hacerlo. Esto incluye al que pensó hacerlo a través de su justificación.
Prevenir a alguien que es ignorante de este hecho, y que dicho conocimiento será de un gran beneficio para él.
Difamar, es quitar el velo sobre algo que se ha dicho o hecho y en donde el que lo dijo o hizo, detesta que se dé a conocer.
Respecto a la murmuración, está considerada como un mal mortal según el consenso de eminentes sabios y también por la opinión mayoritaria.
Un tercer mal mortal después de los dos anteriores, es cuando se ve involucrado el buen nombre de aquellos que han memorizado el Qur’an o quienes son portadores de Conocimiento Sagrado.
Verdaderamente, entre los asuntos recomendados, es el divulgar los milagros de la gente de Al-lah y mencionar sus excelentes naturalezas y trayectorias.
También se prohíbe regocijarse de cualquier tribulación que aflija a otro creyente, o bien desear su muerte con alguna clase de calamidad para que recaiga sobre él.
Se prohíbe la hilaridad excesiva, debido al hecho de que normalmente la gente no está a salvo de las tribulaciones que surgen de ello.
También, aquel que bromea demasiado pierde su digno porte, aunque bromear ocasionalmente es una manera de engendrar familiaridad y dulzura entre los compañeros. Esto es algo que ha sido transmitido por los sabios como una recomendación de la Sagrada Ley.
(Otra de las prohibiciones es) ocultar (de los demás) las bondades concedidas por Al-lah, tanto si (vienen) en conocimiento como en riqueza. Y aquí también se incluye el decir cosas como, “No poseo esto ni lo otro” o “Esto no va conmigo”.
Está prohibido arruinar el buen carácter de una mujer hacia su marido (como por ejemplo, animarla para que se rebele contra él) o (inducir) a un esclavo (para que tenga mal carácter) con su amo; y el que haga esto, es un desobediente trasgresor. Otro trasgresor, es aquel que se interpone en un intento de impedir al Código Sagrado Penal su puesta en práctica.
Se prohíbe el aprendizaje de la jurisprudencia o taswuf, con el propósito de enriquecerse o para obtener posiciones de honor mundanas.
En cuanto al aprendizaje como medio para protegerse uno mismo de la opresión, no existe prohibición; verdaderamente la recompensa por aprender el Conocimiento Sagrado es completa.
Aquel que permite a otros menos preciar su honor ha cometido una falta, a no ser que esté siguiendo el camino de Abu Dum Dum.
Un maestro habrá pecado, si en el momento que está disciplinando a su alumno, excede los límites en su censura verbal; y ha pecado, si en su ataque incluye a los padres del niño.
Y quien actúe en defensa de alguna pérfida persona, se habrá alzado equivocadamente y retirado equivocadamente.
Para un hombre que argumente a favor de alguien y sospecha de que está equivocado al usar falsas reclamaciones en orden de poder salvarlo, ha cometido un grave error.
Interpretar los sueños en el desconocimiento de su ciencia, es una grave equivocación incluso, utilizando buenos y reconocidos libros para poder hacerlo; otra acción equivocada es alardear sobre su linaje.
Si uno es maldecido y devuelve su maldición con comentarios que no guardan una relación con la causa original, o lo agravia con cualquier falsa tacha, habrá incurrido en una falta.
También está prohibido recordar a una persona que está enfadada, algo sobre su Señor o el Profeta, la paz de Al-lah sea con él, si dicha persona no está a salvo de mostrar descortesía o falta de respeto.
También se prohíbe la suplicación dentro de la oración, si es ignorante de su significado o está buscando en ella algo que está prohibido por la Sagrada Ley, o que sea imposible a través de la razón.
Busca en ti mismo y observa lo que Ibn ash-Shatt e Imam al-Qarafi han dicho, respecto a pedir cosas que comprensiblemente son imposibles por convención.
También (está prohibido) pedir cosas a le gente que ellos poseen si esto conduce a la humillación, dudas, o cualquier otro daño.
Así mismo, (está prohibido) pedir alguna cosa a alguien que posee bienes con el propósito de aumentar la riqueza personal de uno, o que la mujer pida el divorcio sin tener una razón que lo justifique, salvo que exista el temor de posibles malos tratos.
Nuestros sabios también han considerado entre estos temas que son prohibidos, el ser demasiado inquisitivo respecto a la condición de un hombre.
Está así mismo prohibido, preguntar a un adivino a cerca de algún asunto oscuro. Otra prohibición es la de buscar los elogios de la gente o elevar la voz ante cualquier acontecimiento calamitoso que pueda suceder.
También (se prohíbe) interpretar canciones que inviten a la gente hacia aquellas cosas que están prohibidas, pero al mismo tiempo existen otras, que sencillamente no son aptas para cantarlas y por lo tanto la implicación de no poder escucharlas.
Respecto a debates y dialécticas, estos se clasifican dentro de cinco clases y están prohibidos si el propósito es silenciar a su oponente.
La razón de que esto sea así, se debe a que engendra asuntos destructivos que han sido prohibidos; tales como, la enemistad, la envidia y, el amor al reconocimiento en el corazón de las personas.
Por otro lado, si el que está debatiendo pretende obtener ciertos beneficios, en este caso, el imperante debate será proporcional al beneficio que de él proceda. Los sabios desaprueban un debate en donde no derive de él, ni daño ni beneficio.
De hecho, algunos sabios con profunda visión interna incluso han llegado a reconocer, que recurrir a la discusión es estar entre los pecados sobornables.
También está prohibido que uno permita escuchar su voz a una mujer, si este sabe que ella desea escucharla.
Los sabios están también de acuerdo, en que la elevación de tono en la voz de una mujer, está dentro de las prohibiciones siempre y cuando exista el temor de que ello pudiese llegar a generar placer.
También han considerado como prohibido, que los hombres imiten a las mujeres con sus voces o en cualquier otro comportamiento y viceversa.
Las mujeres no deberán ser jubilosas con su profesor a menos que él esté legalmente familiarizado (mahram).
Con respecto a las mujeres Tazaghriit* de jubilosa expresión, parece ser que, y según la opinión de al-Hattab, no está permitido.
* Tazaghriit es una expresión de júbilo que las mujeres árabes realizan moviendo muy rápidamente sus lenguas de adelante hacia atrás a modo de trino y con un sonido muy agudo. Es algo muy común en el mundo Árabe y en otras partes del Mundo Musulmán.
Está también prohibido para una mujer, el hacer sonar sutilmente sus pulseras, golpeando los pies para atraer la atención sobre ella misma.
Otro ejemplo de los errores de la lengua, son las seductivas descripciones de un hombre sobre específicas y particulares bellezas de una mujer.
También está prohibido criticar duramente a alguien dando a conocer su nombre, pero los sagaces eruditos han permitido hacerlo de manera condenatoria y colectivamente, sobre perversos individuos.
También está prohibido, reclamar la descendencia sobre otro que no sea su propio padre; y la Tradición Profética es muy severa respecto a este hecho.
Otra prohibición es la renunciación a los lazos de sangre de familiares tales como, un hijo, un hermano, o el amo que bendice a uno liberándolo.
Existe cierto desacuerdo en lo que se refiere al lenguaje lascivo de ser, reprensible o en realidad proscrito, ya que ambas opiniones son expresadas por los geniales eruditos.
Ahora y ante ti, se presenta la excelente justificación que los sabios han decidido establecer respecto a la mentira.
Está absolutamente prohibida si con ella se espera obtener algún beneficio, excepto para demostrar la Verdad y que esta se aclare.
Como en el ejemplo de las noventa y nueve ovejas o (cuando el Profeta Abraham dijo), “¿Porqué no le preguntáis al mas grande si ha sido él quien lo hizo?”; de verdad que en estos casos, la evasiva está permitida.
Obviamente, lo que aquí se deja pasar por alto es una mentira hiperbólica, y en donde la hipérbole se manifiesta de manera convincente, como imposible y sin ambigüedad.
También es aceptable una mentira piadosa si se utiliza cuando uno pueda temer la enajenación de su esposa o de su hijo; en dichas circunstancias la evasiva está permitida.
Pero esto no significa, tener que adornar el tema a través de complejos subterfugios en orden de tomar aquello que no es suyo, o privar a la gente de algún derecho que le corresponda.
De hecho, la mentira se vuelve obligatoria sobre cada uno cuando se utiliza a modo de protección, tanto del daño físico como del daño material y también del daño hacia la propia dignidad personal.
Existe cierta diferencia con respecto a la mentira que se usa con la esperanza de poder dar solución a un conflicto establecido entre ambas partes, siendo para cada una de ellas tanto recomendable como permisible.
En relación a los juramentos hechos sobre otro distinto de Al-lah, el Ensalzado, los sabios se apoyan sobre dos sólidas posturas; la prohibición y lo censurable; pero algunos eruditos lo consideran permisible si es algo que la Sagrada Ley dignifica.
Por lo que respecta a un juramento por el Majestuoso, es preferible que su uso no se descuide totalmente, pero al mismo tiempo hay que evitar que pueda llegar a convertirse en una asidua costumbre.
Tanto el Profeta, como sus Compañeros, hicieron declaraciones juradas por Al-lah; de haber en ello beneficio, en este caso, se recomienda su dirección.
En lo que respecta a un juramento que concierne a un acto censurable, es en si mismo reprobable; pero si ha desobedecido a su Señor, deberá declarar un juramento relacionado con dicho asunto prohibido, teniendo que abandonar y expiar su detestable promesa.
Los sabios han aceptado la equivocación en los juramentos, con una excusa que lo justifique, como por ejemplo, el miedo a la furia de un compañero.
Alguien que conjetura sobre ciertos temas y dice junto a su juramento, “en mi opinión”, se ha absuelto a sí mismo de incurrir en una falta.
La gente del Sagrado Conocimiento, considera a la persona con “doble cara” desde dos diferentes aspectos; y que Al-lah te proporcione el éxito (protegiéndote para que no puedas llegar a ser uno de ellos).
En primer lugar; la descripción que delinea a una persona con doble cara, es aquel que encontrándose entre dos grupos, muestra una cara hacia uno y otra hacia el otro.
De modo, que si haciendo esto (y Al-lah es el Conocedor de los mas íntimos pensamientos secretos de toda la humanidad) el pretende descubrir los secretos de ambas partes en orden de crear desavenencia entre ellos, en este caso, que no quepa la mas mínima duda que es un vil comportamiento por su parte.(y Al-lah es el Conocedor de los mas íntimos pensamientos secretos de toda la humanidad).
Opuestamente a esto, si su intención fuese la de rectificar la desunión existente entre los dos grupos (y las intenciones son el elixir que rectifica las acciones), en este caso su acción sería ¡de lo mas loable!
En relación con aquel que sencillamente es sincero y respetuoso hacia cada grupo, sin lugar a dudas de que no podrá ser considerado como un miembro de dicho grupo; (los de “doble cara”).
Otro tema que los doctos musulmanes han prohibido, es dar una fatwa (dirección religiosa) basada sobre una débil opinión personal, o bien darla anticipadamente sin una previa deliberación.
También (está prohibido) dar una fatwa a alguien que está buscando una opinión jurídica con la cual pretenda realizar algo que de hecho no está permitido hacerlo.
Así mismo está prohibido, el testimonio de un mufti en el caso donde él reconoce que su realidad es bastante diferente de lo que en realidad tendría que ser, debido a un previo conocimiento que él mismo posee de la persona involucrada en dicho testimonio.
Si verdaderamente deseas proteger tu lengua de los errores, entonces elude la gente y comienza seriamente a realizar que los esfuerzos de la lengua estarán entre las acciones del hombre en el Día del Juicio.
Reduce la cantidad de alimento que normalmente ingieres, y sé constante en el recuerdo de Al-lah y recita regularmente dos capítulos del Qur’an, particularmente “La Noche del Poder” y “El Hombre”.
Ten por sabido, que el recuerdo de Al-lah es de hecho mas virtuoso que dar caridad, y de tal guisa, quien reproche a un hombre adinerado de no bien gastar de su riqueza, de hecho ha incurrido en dos faltas, siendo cada una de ellas peor que con la que él está acusando a su amigo.
La primera de las faltas es que ha desobedecido a su Señor respecto a la difamación; y la segunda, que ha dejado pasar por alto la oportunidad de recibir una gran recompensa e incluso no ha podido ser capaz de reconocer su propia ignorancia.
Prohibiciones relacionadas con el oído y la vista
Y de entre los asuntos prohibidos que están relacionados con el oído y la vista, son aquellas cosas que los sabios han sido escrupulosos en su codificación, de manera que estas, y bajo una vigilancia extrema, puedan ser evitadas.
Por lo tanto, es una obligación el abstenerse de escuchar o mirar cualquier comentario o acción proscrita por la Sagrada Ley; y en esto está incluido todo aquello que el orador o usuario detesta ser escuchado u observado por alguien.
De igual manera, se prohíbe obtener placer derivado de una voz que no esté permitido escuchar, o prestar atención a una mujer cuyos encantos puedan ser motivo de seducción para el propio corazón.
También se incluye (entre las prohibiciones), mirar a un tirano con buenos ojos complaciéndose de su despreciable condición.
Y También (está prohibido), ver a los acaudalados manifestando un temor reverencial, o a los indigentes de la Tierra con desprecio.
Y en suma a todo esto, mirar de manera lujuriosa a una mujer bien vestida se encuentra entre aquellas cosas que obligatoriamente es necesario evitar.
Aún más; uno está obligado a bajar su vista sobre cualquier cosa permitida si ello va a conducirle hacia aquello que es inadmisible.
Sidi Mayyarah considera como algo vituperable mirar hacia el cuerpo desnudo de cualquier niño sea cual sea su edad, pero restringió esta regla a “censurable”.
En cambio Imam al-Qastallani, transmitió, bajo la autoridad de los eruditos su permisión; siempre y cuando el niño no sea analítico con tales asuntos.
También hizo mención acerca de lo mismo, respecto a la desnudez de alguien que no se desea sexualmente y que carece de la facultad para poder discriminar; aún así, existe una diferencia entre los atentos sabios.
Imam al-Qurtubi permite a las mujeres mirar a la desnudez de cualquiera que no haya alcanzado la edad de doce años lunares.
Por otra parte, aquellos con menos de doce años pueden ver el cuerpo de una mujer y esta regla literal alude a su significado; incluso, si ella pone al descubierto aquello que sus prendas interiores ocultan.
También a una mujer le está permitido ver de un lícito (varón) extraño (uno que no es mahram), aquello que a un hombre le está permitido ver de su hermana de sangre y, solamente eso.
(La otra opinión de los sabios es que) a ella le está permitido ver (de los hombres lo mismo que) lo que a un hombre le está permitido ver de otro hombre. Dicho de otra manera, ellas pueden mirar a donde lo deseen excepto lo que se encuentra entre el ombligo y las rodillas (de un hombre).
Y a un hombre le está permitido ver de una mujer, solo el rostro y las manos, y esto es contingente bajo protección de cualquier juicio. Los sabios de la escuela Hanafi incluyen a los pies como parte de lo que está permitido ver.
Y (surge la pregunta), ¿es una obligación para una mujer cubrir su rostro si teme seducir a alguien o si se da cuenta de que él la observa gratificándose sensualmente?
La tercera opinión establece que esto es absolutamente necesario para despampanantes bellezas. De todas maneras, para otras mujeres es una hermosa cualidad (cubrirse el rostro).
Para los doctos de la escuela Shafi’i, ellos consideran que la mujer no puede mirar a los hombres y los hombres tampoco pueden mirar a ninguna parte de la mujer.
Está permitido para una mujer poder mirar a cualquier parte del cuerpo, excepto lo que se encuentra entre el ombligo y la rótula de una mujer libre.
Existe una opinión mas débil afirmando, que solamente pueden mirar (de la mujer) lo que a un hombre le está permitido ver de sus parientes (femeninos) mas cercanos; e incluso, aún mas débil, (es la opinión que la mujer puede ver) lo mismo que a un hombre le está permitido ver de las mujeres que son sus relativos mas lejanos.
Respecto a lo que un hombre puede mirar de sus familiares mas allegados incasables, en esto solamente se incluyen los brazos, los pies, y lo que hay por encima del pecho.
Aún así, y, según Az-Zinaati y los eruditos Shafi’i, las pantorrillas y los pechos están incluidos entre los ornamentos permitidos que pueden ser vistos por un familiar legítimo.
Incluidos en esta categoría de familiares legítimos entre los hombres, se encuentran aquellos quienes han perdido el deseo hacia la intimidad sexual; como en el caso de un anciano o de incapacitados, con la condición de que ellos sean esclavos* al cuidado de una mujer; una opinión mas débil incluye a cualquiera que sea tonto.
*En el Quràn, verso 31 del Surat An-Nur, Al-lah pone en manifiesto que entre aquellos que pueden ver los adornos de una mujer, están los “ayudantes domésticos varones quienes carecen fuerza sexual natural”. Esto es a lo que el autor hace alusión en esta afirmación concerniente a los “domésticos”. Ibn Juzayy dice en su comentario:
La condición de permisibilidad para que una mujer pueda ser vista por aquellos que no son sus familiares e íntimos legítimos, es doble: La primera es que ellos son tabi’in (traducido aquí como domésticos), y ellos (los domésticos) son aquellos que siguen a alguien que es su cuidador legal, o quien simplemente cuida de ellos, y estos (los domésticos) siguen a su lícito cuidador buscando alimento a cualquier otra necesidad básica. La segunda es que ellos carecen de apetito sexual hacia las mujeres, como por ejemplo, eunucos, hermafroditas, un anciano o un tonto. Por lo tanto, no está permitido para ellos ver a una mujer desconocida salvo que estén presentes estas dos condiciones y ellas se cumplan. (Tasbil, Ibn Juzayy, vol. II pág. 67).
Surge una pregunta: ¿Son estos esclavos domésticos quienes bajo la completa propiedad de una mujer se le permite que la vean como lo puede hacer un legítimo familiar?
De tres opiniones, solo la tercera responde afirmativamente; y esto, siempre y cuando él (cumpla con la condición de que) físicamente sea poco atractivo a las miradas; solo así, sería considerado como uno de ellos.
Mirar hacia cualquier parte del cuerpo de una esclava excepto lo que se encuentra entre el ombligo y las rodillas, está permitido para los extraños.
Por lo que respecta a la desnudez de un hombre, no existe consenso acerca de lo que eso constituye, excepto sus dos partes pudendas.
Y aunque los sabios prohíben a los extraños tocar el muslo de un hombre, la opinión mas extendida referente a esto, es que se considera censurable.
A un hombre no le está permitido mirar dos veces a un familiar incasable, a no ser que exista la necesidad de tener que hacerlo.
En lo concerniente a mirar hacia cualquier cosa que siendo lícita, provocase placer sexual, estaría prohibida de cualquier manera.
También (respecto a), todo lo que se mire siendo proscrito, cuando surge la necesidad de hacerlo, hay flexibilidad legal.
Por lo que respecta a tocar a uno de sus parientes incasables, lo imperante continua siendo aquello a lo que uno no le está permitido mirar.
La protección de un hombre de los males de su vista, oído y de su lengua, se ha completado.
Todo aquel que los proteja, estará a salvo de cualquier mala acción que pudiera venirle de cualquiera de los tres.
Estas reglas han sido recopiladas por Muhammad Mauluud; quiera el Señor del Amor concederle todas sus esperanzas.
*
Como bendiciones desde la Divina Presencia sobre esta Comunidad Muhammadan, es el surgimiento de hombres y mujeres que reviven y una vez mas renuevan, el antiguo camino de los profetas; el camino de Abraham y el de su glorioso y mas grande tataranieto, Muhammad, -la paz y bendiciones de Al-lah recaigan sobre ambos-.
El siglo XIV de la Hijrah no fue una excepción respecto a lo que la tradición profética establece: “Cada cien años, Al-lah hará resurgir a uno de ellos quien renovará este camino”. El autor de este libro, Las Prohibiciones de la Lengua, fue tal hombre. Sheikh Muhammad Mauluud bin Ahmad Fal al-Musawi al-Yaquubi al Malik ash-Shinqitt, nació en la bendita tierra de Shinqitt; en la actualidad conocida como Mauritania al Oeste de África.
La fecha exacta de su nacimiento se desconoce, pero su muerte aconteció en el año 1323. Desde muy temprana edad, empezó a ser conocido por su piedad e interés por aprender. Estaba preocupado con todo aquello que le concernía y se mantenía alejado de los asuntos del mundo y de sus gentes. Durante su vida escribió más de sesenta libros y todos ellos de gran beneficio. Y en suma a todo esto, escribió infinidad de cartas y pequeños tratados dando un sin fin de consejos y sabiduría.
Su ciudad, Shinqitt, ha sido uno de los grandes testimonios de poder del Islam en transformar a gentes iletradas en sofisticados escolares de erudición y transmisión. Habitada por un gran número de gente nómada con una mezcla de descendencia Berebere, Árabe y Negro Africano, los mauritanos se incorporaron al legado intelectual del Islam por iniciativa de uno de sus líderes tribales llamado, Yahia bin Ibrahim al-Kadaali coincidiendo con su peregrinación a Mecca en el año 427 de la Hijrah. En el viaje de regreso, pasó por la capital intelectual de África que en ese entonces era conocida como Qayrawan. Allí se encontró con el sabio y erudito Abu ‘Imram al-Fasi, al cual le manifestó sus quejas resaltando la inaceptable ignorancia prevaleciente en su tierra. Como resultado de ello, Abu ‘Imram le entregó una carta para que se la entregase a otro sabio en el sur de Marruecos llamado, Wakaak bin Zalu al-Lammti. Yahya bin Ibrahim entonces, emprendió viaje hacia el sur de Marruecos para encontrarse con Wakaak quien elegiría para él otro sabio del desierto llamado ‘Abdul-lah bin Ya-Sin al-Jazuuli quien acompañaría al Emir a su regreso a Mauritania y una vez allí, establecer un ribaat en la costa Atlántica en un área llamada Taydarah, situada a unos noventa y siete kilómetros al norte, siendo hasta hoy en día su capital, Nuwakshott. Un ribat, es una fortaleza en donde los musulmanes se entrenan intelectual y marcialmente, adiestrándose en el conocimiento de los útiles necesarios para practicar, preservar y proteger la tradición del Islam.
Después de varios años de entrenamiento, el número de gente del ribat creció y los ribaats comenzaron a extenderse a través de todo el país. El Emir Yahya bin Ibrahim junto al erudito ‘Abd Al-lah bin Ya-Sin y sus estudiantes, así como sus temas, comenzaron a reformar todo el país estableciendo las Leyes Sagradas del Islam. Y todo ello, como es natural, bajo la enseñanza y llevando a cabo los resultados del Islam enfrentándose a una sociedad que comenzaba a estar siendo amenazada por la propagación de la virtud. Estos explotadores segmentos de la sociedad humana los cuales basan su vida en la injusticia, la opresión y la propagación de la corrupción sobre la tierra, siempre estarán enfrentados al comportamiento de amenaza del Islam.
Esto es lo que ha ocurrido en Shinqitt, pero la Verdad del Islam prevaleció y en un breve y corto plazo de tiempo, todo el Sahara fue unificado bajo un lazo de hermandad sin parangón en la historia Islámica.
La confederación de tribus, bajo una dirección marcial y escolástica, quedo identificada como los Murabituun o los Almorávides. Emir Abu Bakar bin ‘Umar condujo una armada de sabios guerreros del desierto dentro del Maghrib. Deseando regresar a su bien amado Sahara y poder seguir manteniendo el orden entre las diversas tribus, Emir Abu Bakar dejó a su primo Yusuf bin Tashifiin al cargo de Marruecos.
Emir Yusuf fundó la fortificada ciudad de Marrakesh y comenzó a consolidar las tribus de Marruecos por primera vez en su historia Islámica. Durante este tiempo, los reyes del sur de España pidieron ayuda al Emir Yusuf para que defendiera su reino en contra de las vejaciones Cristianas del Norte. Respondiendo a su ruego de hermandad, Yusuf condujo hacia Andalucía, a una armada de hombres del desierto cabalgando a lomos de sus camellos. Según los historiadores musulmanes, en la decisiva batalla de Zallaaka los camellos de Yusuf bin Tashifiin crearon tal terror y consternación en los corazones de los caballos Cristianos, que sus escuadrones de caballería resultaron ser del todo inefectivos, sufriendo por ello una vergonzosa derrota.
Los Murabituun, revivieron la enseñanza en los corazones de los africanos tanto del norte como del oeste así como en los musulmanes españoles, produciendo algunos de los más grandes sabios del Islam. Entre ellos se encontraban hombres de la talla de Qadi ‘Iyaad, Qadi Abu Bakar bin al-‘Arabi, Imam al-Qurtubi, Hafiz al- Maghrib ibn ‘Abd al-Bar y muchos otros mas.
El amor hacia el aprendizaje permaneció en la tierra de Sinquitt incluso mucho después de que los huesos de las gentes de las fortalezas fuesen acomodados para su descanso. Emir Abu Bakar tuvo que dividir el trabajo de las gentes del Sahara distribuyendo el peso del aprendizaje y conservación del conocimiento sobre ciertas tribus, y el peso de protección y mantenimiento del orden sobre otras. De esta manera, el poder marcial estaba en las tribus de Banu Hasan y la fuerza intelectual y sapiencial, en las tribus de Zawaya. Las gentes Zawaya, llegarían a dominar todas las ciencias del Islam. En el siglo X, los esclavos de la hoy en día y en ruinas ciudad de Taniika, fueron conocidos por cantar la gran obra maestra literaria al-Maqamat de al-Haririy que se hacían acompañar por un instrumento de percusión llamado Tar. En la misma ciudad, mas de 300 mujeres eran conocidas por haber memorizado la totalidad del Muatta de Imam Malik. Debido a que muchos Mauritanos eran comerciantes y nómadas pastoriles, en el momento de viajar a Senegal y a Gambia, así como a Mali y Níger, su vasto conocimiento y legado intelectual tan celosamente guardado se expandió. Esto condujo a que se estableciesen fuertes lazos intelectuales y espirituales entre los Mauritanos y Negros Africanos del sur los cuales siguen perdurando hasta hoy en día.
El autor de Prohibiciones de la Lengua, Sheikh Muhammad Mauluud, pertenecía a la tribu Zawya de Idu Ya’qub. Las gentes de esta tribu han sido sabios desde los gloriosos días de Emir Abu Bakar. Sus raíces se remontan a los tiempos en vida de Ya’far Ibn Abu Talib, primo primero del Profeta (s.a.w.). Todos ellos son considerados personas importantes debido a su linaje y erudición en la tierra de Sahinqitt. Según la Enciclopedia de Autores desde la Tierra de Shinqitt, a Muhammad Mauluud se le describe como: “El Océano de Sabiduría, la Prueba del Islam, el Maestro de los Grandes Eruditos, el Imam de los Piadosos, el Mejor de los Sabios y Santos”. Imam Muhammad bin Hasan ould al-Hadim hace un comentario acerca de él en su introducción de la obra maestra del Sheikj sobre jurisprudencia Maliki, al-Kafaat: “Él ha sido la maravilla de su tiempo superando a todos sus compañeros y a las gentes de su época. Obtuvo el conocimiento a través de su padre Ahmad Fal, el versificador de muchos poemas didácticos y el progenitor de beneficiosas decisiones religiosas. También tomó sus enseñanzas del instruido y erudito Muhammad Mauluud bin an-Nahi al-Y’aqubi. Fue conocido por sus numerosos escritos, y es muy raro encontrar una sola escuela, particularmente en el lado oeste de Mauritania, en donde no estén presentes sus libros, y su preocupación por la explicación de estos; lo mismo sucedía con los alumnos, ellos lo hacían a través de su estudio y memorización”. (P.III).
Los trabajos mas famosos de Sheikh Muhammad Mauluud son: al-Bashair, el cual es un comentario sobre el Qur’an; al-Qawl as Sadid, concerniente con la obligación de aprender las ortofonías de la recitación del Qur’an; La Alquimia de los Corazones, el cual detalla las enfermedades del corazón y su purificación; y al-Kafaaf, que trata de la jurisprudencia Maliki junto a tres comentarios sobre ella. Y en suma a todo esto, Sheikh Muhammad Mauluud cuenta en su haber con muchos otros trabajos, incluyendo Las Prohibiciones de la Lengua el cual ha sido traducido al inglés y al español por primera vez. El Sheikh estaba en la creencia, que la preocupación por las mas enrarecidas ramas del conocimiento Islámico sin tener bien amarradas las ciencias del corazón, era ante todo, algo muy esencial. Él estaba convencido, que la rectificación del corazón, y su intérprete la lengua, debería ser prioritariamente lo primero para cada musulmán que hubiese completado su enseñanza básica antes de adentrarse en el aprendizaje de ciencias mas profundas; como por ejemplo, la retórica o metodologías jurídicas.
Las Prohibiciones de la Lengua, es un poema didáctico de 142 líneas. En la enseñanza tradicional Islámica, los poemas didácticos eran preferidos sobre la prosa, debido a la facilidad con la que uno memorizaba el texto. Dicho texto era leído inicialmente por un profesor, que a su vez, lo había estudiado con un erudito conectado a la línea disciplinaria de transmisión del autor y quien a su vez se le había dado autorización para enseñarlo. Este proceso es conocido como Isnaad, y asegura que las intenciones originales del autor están a salvo y bien protegidas. En “La Lámpara de los Buscadores”, de Qadi, Abu Bakar dice: “Al-lah ha honrado a esta Comunidad Muhammadan con el isnaad (cadena inquebrantable de transmisión). Además, Él no ha dado este regalo a ninguna otra; por lo tanto tened cuidado de no seguir el camino de los judíos y cristianos relatando aquello que no está apoyado por una transmisión fidedigna. Incurrir en ello, vosotros mismos estaríais renunciando a las bendiciones de Al-lah, situándoos al nivel de, sospecha, degradando vuestra exaltada posición y volviéndoos iguales que aquellos a los que Al-lah ha maldecido, sustituyendo Sus bendiciones sobre ellos con Su Ira. Podríais tener su misma suerte si seguís sus mal guiados pasos”. La ininterrumpida cadena concierne en primer lugar y ante todo, a la transmisión del Qur’an y las Tradiciones Proféticas, pero al mismo tiempo, está asociada con todas las demás ciencias del Islam y esto continua manteniéndose hasta hoy en día.
Una vez que el estudiante recogió el texto de manos de un profesor autorizado y lo comprendió en su nivel mas esencial, acto seguido empezará a estudiar sabios comentarios los cuales fueron escritos para ampliar el significado del texto y aumentar su explicación sobre aquello que pudiese ser ambiguo o que el mismo autor dejó pasar por alto.
Dependiendo del prestigio del texto, este podría llegar a tener cientos de comentarios como en el caso de los Cuarenta hadices de Imam an-Nawawi. Autores quienes escribieron en una prosa elíptica didáctica o poesía, la cual era una manera abreviada que servia principalmente como recurso para el estudiante, escribiendo asiduamente sus propios comentarios y, asegurándose de que no hubiese malos entendidos en sus concisos textos. Otros comentarios de este libro fueron también escritos por eminentes eruditos Mauritanos, incluyendo un publicado y amplio comentario realizado por el hoy en vida, maestro, Sheikh Muhammad al-Hasan ould al- Khadim al-Y’aquubi; un descendiente del mismo autor. El texto original de este poema, hace referencia principalmente a los fallos imperantes de la lengua, incluyendo también, una sección final sobre los fallos de la vista y del oído.
Esto está basado sobre dos versos del Qur’an; el primero es: “En el día cuando ni la riqueza ni los hijos servirán de provecho excepto aquel que traiga consigo un corazón sano”. El segundo es: “Verdaderamente, la lengua, la vista y el corazón -de todos ellos- el hombre se considera responsable”.
La lengua, según los musulmanes es el dragomán del corazón. Imam Ali -que Al.lah esté complacido con él- dijo: “El hombre yace oculto bajo su lengua”. Sidi Ahmad Zarruq -que Al- lah esté complacido con él- dijo: “Los hombres son como mercancías. Y...”cuando dos hombres argumentan, al poco tiempo uno se da perfecta cuente de quien es el científico y quién el veterinario”. Imam Ali,-que Al-lah ennoblezca su rostro- una vez fue preguntado cuanto tiempo le llevaría conocer a un hombre; a lo que él respondió: “Si hablase (lo conocería), al instante y si permaneciese en silencio, (podría conocerlo) en el mismo día”. Si el corazón es puro, entonces la lengua reflejará esa pureza.
Según una tradición musulmana, se cuenta respecto a Jesús. El hijo de María, -que la paz de Al-lah descienda sobre ambos- que un grupo de Rabinos se encontraron con el Profeta Jesús y estos aprovecharon para injuriarle con todo tipo de maldiciones. A esta descarga de insultos el Profeta Jesús, (a.w.) les respondió: “La Paz sea con vosotros”. Cuando le preguntaron como era posible, que después de escuchar semejantes barbaridades, les respondiese con tan nobles palabras; Jesús les respondió: “Un recipiente, solamente puede derramar aquello que contiene”.
Los árabes tienen un dicho: “Las guerras comienzan con palabras”. La lengua siempre ha sido la causa de la gran mayoría del sufrimiento humano; incluso, más del que haya podido producir la espada. De hecho, y muy frecuentemente, la espada ha tenido que ser desenfundada como respuesta a las palabras tal y como el susodicho proverbio señala. El lenguaje es el punto culminante del hombre, como también su propia ruina. Los musulmanes están experimentando un tiempo de absoluta desunión y fingimiento. La mayor parte del problema es debido a la ignorancia que existe respecto a los peligros de la lengua, como también a las reglas relacionadas con su uso. Por lo tanto, la importancia de este libro no debería ser subestimada. El Camino del Islam ha dado al ser humano una guía en cada aspecto de la vida tanto para el hombre como para la mujer. No área de referencia ha sido olvidada.
En el Nombre de Al-lah el Clemente el Misericordioso
INTRODUCIÓN
Alabo a mi Señor, pidiéndole que las súplicas y la paz sean concedidas a Muhammad y a su Noble familia.
Aquel que es poseedor del silencio, obtiene nueve partes de seguridad y siete mil grandes bienes.
En luz de lo que precede respecto a la lengua, y el daño que ella contiene para el hombre.
Como también al hecho de que las palabras y la vista de un hombre testificarán en su contra siendo reprendido por ello en el Día del Juicio y preguntado acerca de su corazón.
Y aquel quien ha sido descrito como poseedor de las dos Veracidades, nos ha informado: que aquel que esté protegido contra estos dos males, la lengua y sus partes privadas, ganará el Paraíso.
He mencionado las dos cosas que están relacionadas con la protección de un hombre; él deberá prestarle atención como guía.
Así lo he dejado en manifiesto; y Al-lah es el Pre-Eterno y el Post-Eterno continuando Su Existencia Sin Final. En Su Mano descansan todos los asuntos, y Él es el Único Protector.
Pero su protección llega a través de significados, ya que Él tiene efectos limitados a sus causas contingentes. Es por esta razón, que Él ha prohibido lo proscrito.
Tienes ante ti, un tratado sobre la ciencia de las prohibiciones de la lengua. Y que escasos, son aquellos que las entienden.
Y sobre estas tierras de Shinqitt, sus acontecimientos van mas allá respecto a temas relacionados con las hipotecas y los asuntos que afectan al recaudador del Zakat.
Prohibiciones Relacionadas con la Lengua
La primera prohibición es, el enmascaramiento de lo que el Legislador ha desacreditado haciéndolo prohibido. Del mismo modo (está prohibido), censurar aquello que Él ha adornado, estableciéndolo como permisible.
Por lo tanto, quien llame a una cosa que está prohibida con otro nombre y que falsamente aluda a su consentimiento, es un trasgresor.
Y también lo es, quien venga con algo que estando prohibido, haga que parezca lícito; o alguien que esté de acuerdo con la injusta opresión de los tiranos.
Otro (de los transgresores), es el transmisor que relata alguna narrativa inapropiada respecto al Profeta debido a su exaltado rango, sin que exista una justificada razón para hacerlo y siempre acorde con la Sagrada Ley. Un ejemplo (de una aceptable razón para hacerlo), sería mencionar tales justificaciones ante una persona ignorante en orden de que pueda quedar advertido.
Incluida en esta prohibición está el decir cosas como: “Adán desobedeció a Su Señor”; excepto durante la recitación del Qur’an.
Del mismo modo (está prohibido), hacer mención sobre algo como: “Tal o tal profeta se encontraba irritado” salvo que se vea envuelto en alguna conocida narrativa o involucrado en un deliberado argumento.
Con sabios de su misma índole y entre aquellos que uno no tema el extravío, sus palabras deberán ser escuchadas.
Así mismo (está prohibido), comentar las disputas ocurridas entre los compañeros del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, a no ser, que pueda aclarar que todos ellos tenían sus razones para dicho comportamiento.
También la prohibición es, para aquel que comete errores gramaticales en la narración del Qur’an o Hadiz; o recitarlos tan apresuradamente, que provoque el amalgamamiento de las palabras.
Entre las prohibiciones está, el interpretar el Qur’an o Hadiz basándose en la opinión personal extraída de cualquier cadena de transmisión válida.
También está incluido, el elevar la propia voz sobre (la recitación de) el Qur’an o el Hadiz, como en aquellas oraciones que han sido transmitidas por los sabios.
Quien parafrasee de manera global los Hadices, o la devoción expresa en las oraciones del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, está considerado como trasgresor.
Para otro, excepto el anteriormente mencionado, y que comprenda las diferentes connotaciones de los giros idiomáticos del árabe, le está permitido parafrasear los Hadices.
Para aquel que relata transmisiones fabricadas sin especificar su falsa procedencia, (su acto) está postergado (como un) acto de desobediencia.
También está prohibido hacer una declaración de lo que la Sagrada Ley permite; como por ejemplo, prohibir el agua; indiferentemente que lo especifique o generalice en su declaración.
Entre los asuntos ilegales de un hombre es (el de), divulgar todo aquello que hubiese escuchado o hacer una promesa sin tener la intención de guardarla.
Aquel que relate algo, en verdad, está obligado a clarificar la veracidad sobre aquello de lo cual no está seguro.
Así mismo está prohibido también, el mal de ojo, recordar a otro los favores de uno, o cualquier clase de mal; y de verdad que el mal viene de muchas y diversas maneras.
Por ejemplo; la burla, el terror, tawkaaf (enfrentar a la gente con lo que supuestamente se ha dicho a tus espaldas), o cualquier otro tipo de daño prohibido).
En verdad que el daño está prohibido tanto si la persona afectada está presente o ausente, o le concierne a él mismo, a su familia o, a su perro.
En orden de poder rectificar tales males, deberás poner las cosas en su lugar con la persona afectada por dichos comentarios y, así mismo con sus hijos, en el supuesto caso de haber hablado mal de él si los tuviese.
También está prohibido, revelar los secretos de alguien, buscar información sobre él, o alabarlo, salvo que exista la certeza de que esté a salvo del daño que pudiera causar dicha alabanza.
Esto incluye la seguridad de la religión, tanto del que está siendo alabado, como la del que lo alaba. Como ejemplos se citan, estar a salvo de la vanidad, hipocresía o, hipérbole en el elogio.
En dichos casos, el primero se vuelve complacido o arrogante, o bien, el que está alabando exagere y diga cosas sobre las que no tiene conocimiento.
También está prohibido, mencionar los milagros a manos de los amigos de Al-lah si no ha sido concedido el permiso para poder hacerlo. Y mucho peor, es contar milagros que jamás han sucedido.
Otra prohibición es justificarse a si mismo con alarde, salvo, para demostrar gratitud. Si este fuera el caso, de hecho es recomendable hacerlo. Esto incluye al que pensó hacerlo a través de su justificación.
Prevenir a alguien que es ignorante de este hecho, y que dicho conocimiento será de un gran beneficio para él.
Difamar, es quitar el velo sobre algo que se ha dicho o hecho y en donde el que lo dijo o hizo, detesta que se dé a conocer.
Respecto a la murmuración, está considerada como un mal mortal según el consenso de eminentes sabios y también por la opinión mayoritaria.
Un tercer mal mortal después de los dos anteriores, es cuando se ve involucrado el buen nombre de aquellos que han memorizado el Qur’an o quienes son portadores de Conocimiento Sagrado.
Verdaderamente, entre los asuntos recomendados, es el divulgar los milagros de la gente de Al-lah y mencionar sus excelentes naturalezas y trayectorias.
También se prohíbe regocijarse de cualquier tribulación que aflija a otro creyente, o bien desear su muerte con alguna clase de calamidad para que recaiga sobre él.
Se prohíbe la hilaridad excesiva, debido al hecho de que normalmente la gente no está a salvo de las tribulaciones que surgen de ello.
También, aquel que bromea demasiado pierde su digno porte, aunque bromear ocasionalmente es una manera de engendrar familiaridad y dulzura entre los compañeros. Esto es algo que ha sido transmitido por los sabios como una recomendación de la Sagrada Ley.
(Otra de las prohibiciones es) ocultar (de los demás) las bondades concedidas por Al-lah, tanto si (vienen) en conocimiento como en riqueza. Y aquí también se incluye el decir cosas como, “No poseo esto ni lo otro” o “Esto no va conmigo”.
Está prohibido arruinar el buen carácter de una mujer hacia su marido (como por ejemplo, animarla para que se rebele contra él) o (inducir) a un esclavo (para que tenga mal carácter) con su amo; y el que haga esto, es un desobediente trasgresor. Otro trasgresor, es aquel que se interpone en un intento de impedir al Código Sagrado Penal su puesta en práctica.
Se prohíbe el aprendizaje de la jurisprudencia o taswuf, con el propósito de enriquecerse o para obtener posiciones de honor mundanas.
En cuanto al aprendizaje como medio para protegerse uno mismo de la opresión, no existe prohibición; verdaderamente la recompensa por aprender el Conocimiento Sagrado es completa.
Aquel que permite a otros menos preciar su honor ha cometido una falta, a no ser que esté siguiendo el camino de Abu Dum Dum.
Un maestro habrá pecado, si en el momento que está disciplinando a su alumno, excede los límites en su censura verbal; y ha pecado, si en su ataque incluye a los padres del niño.
Y quien actúe en defensa de alguna pérfida persona, se habrá alzado equivocadamente y retirado equivocadamente.
Para un hombre que argumente a favor de alguien y sospecha de que está equivocado al usar falsas reclamaciones en orden de poder salvarlo, ha cometido un grave error.
Interpretar los sueños en el desconocimiento de su ciencia, es una grave equivocación incluso, utilizando buenos y reconocidos libros para poder hacerlo; otra acción equivocada es alardear sobre su linaje.
Si uno es maldecido y devuelve su maldición con comentarios que no guardan una relación con la causa original, o lo agravia con cualquier falsa tacha, habrá incurrido en una falta.
También está prohibido recordar a una persona que está enfadada, algo sobre su Señor o el Profeta, la paz de Al-lah sea con él, si dicha persona no está a salvo de mostrar descortesía o falta de respeto.
También se prohíbe la suplicación dentro de la oración, si es ignorante de su significado o está buscando en ella algo que está prohibido por la Sagrada Ley, o que sea imposible a través de la razón.
Busca en ti mismo y observa lo que Ibn ash-Shatt e Imam al-Qarafi han dicho, respecto a pedir cosas que comprensiblemente son imposibles por convención.
También (está prohibido) pedir cosas a le gente que ellos poseen si esto conduce a la humillación, dudas, o cualquier otro daño.
Así mismo, (está prohibido) pedir alguna cosa a alguien que posee bienes con el propósito de aumentar la riqueza personal de uno, o que la mujer pida el divorcio sin tener una razón que lo justifique, salvo que exista el temor de posibles malos tratos.
Nuestros sabios también han considerado entre estos temas que son prohibidos, el ser demasiado inquisitivo respecto a la condición de un hombre.
Está así mismo prohibido, preguntar a un adivino a cerca de algún asunto oscuro. Otra prohibición es la de buscar los elogios de la gente o elevar la voz ante cualquier acontecimiento calamitoso que pueda suceder.
También (se prohíbe) interpretar canciones que inviten a la gente hacia aquellas cosas que están prohibidas, pero al mismo tiempo existen otras, que sencillamente no son aptas para cantarlas y por lo tanto la implicación de no poder escucharlas.
Respecto a debates y dialécticas, estos se clasifican dentro de cinco clases y están prohibidos si el propósito es silenciar a su oponente.
La razón de que esto sea así, se debe a que engendra asuntos destructivos que han sido prohibidos; tales como, la enemistad, la envidia y, el amor al reconocimiento en el corazón de las personas.
Por otro lado, si el que está debatiendo pretende obtener ciertos beneficios, en este caso, el imperante debate será proporcional al beneficio que de él proceda. Los sabios desaprueban un debate en donde no derive de él, ni daño ni beneficio.
De hecho, algunos sabios con profunda visión interna incluso han llegado a reconocer, que recurrir a la discusión es estar entre los pecados sobornables.
También está prohibido que uno permita escuchar su voz a una mujer, si este sabe que ella desea escucharla.
Los sabios están también de acuerdo, en que la elevación de tono en la voz de una mujer, está dentro de las prohibiciones siempre y cuando exista el temor de que ello pudiese llegar a generar placer.
También han considerado como prohibido, que los hombres imiten a las mujeres con sus voces o en cualquier otro comportamiento y viceversa.
Las mujeres no deberán ser jubilosas con su profesor a menos que él esté legalmente familiarizado (mahram).
Con respecto a las mujeres Tazaghriit* de jubilosa expresión, parece ser que, y según la opinión de al-Hattab, no está permitido.
* Tazaghriit es una expresión de júbilo que las mujeres árabes realizan moviendo muy rápidamente sus lenguas de adelante hacia atrás a modo de trino y con un sonido muy agudo. Es algo muy común en el mundo Árabe y en otras partes del Mundo Musulmán.
Está también prohibido para una mujer, el hacer sonar sutilmente sus pulseras, golpeando los pies para atraer la atención sobre ella misma.
Otro ejemplo de los errores de la lengua, son las seductivas descripciones de un hombre sobre específicas y particulares bellezas de una mujer.
También está prohibido criticar duramente a alguien dando a conocer su nombre, pero los sagaces eruditos han permitido hacerlo de manera condenatoria y colectivamente, sobre perversos individuos.
También está prohibido, reclamar la descendencia sobre otro que no sea su propio padre; y la Tradición Profética es muy severa respecto a este hecho.
Otra prohibición es la renunciación a los lazos de sangre de familiares tales como, un hijo, un hermano, o el amo que bendice a uno liberándolo.
Existe cierto desacuerdo en lo que se refiere al lenguaje lascivo de ser, reprensible o en realidad proscrito, ya que ambas opiniones son expresadas por los geniales eruditos.
Ahora y ante ti, se presenta la excelente justificación que los sabios han decidido establecer respecto a la mentira.
Está absolutamente prohibida si con ella se espera obtener algún beneficio, excepto para demostrar la Verdad y que esta se aclare.
Como en el ejemplo de las noventa y nueve ovejas o (cuando el Profeta Abraham dijo), “¿Porqué no le preguntáis al mas grande si ha sido él quien lo hizo?”; de verdad que en estos casos, la evasiva está permitida.
Obviamente, lo que aquí se deja pasar por alto es una mentira hiperbólica, y en donde la hipérbole se manifiesta de manera convincente, como imposible y sin ambigüedad.
También es aceptable una mentira piadosa si se utiliza cuando uno pueda temer la enajenación de su esposa o de su hijo; en dichas circunstancias la evasiva está permitida.
Pero esto no significa, tener que adornar el tema a través de complejos subterfugios en orden de tomar aquello que no es suyo, o privar a la gente de algún derecho que le corresponda.
De hecho, la mentira se vuelve obligatoria sobre cada uno cuando se utiliza a modo de protección, tanto del daño físico como del daño material y también del daño hacia la propia dignidad personal.
Existe cierta diferencia con respecto a la mentira que se usa con la esperanza de poder dar solución a un conflicto establecido entre ambas partes, siendo para cada una de ellas tanto recomendable como permisible.
En relación a los juramentos hechos sobre otro distinto de Al-lah, el Ensalzado, los sabios se apoyan sobre dos sólidas posturas; la prohibición y lo censurable; pero algunos eruditos lo consideran permisible si es algo que la Sagrada Ley dignifica.
Por lo que respecta a un juramento por el Majestuoso, es preferible que su uso no se descuide totalmente, pero al mismo tiempo hay que evitar que pueda llegar a convertirse en una asidua costumbre.
Tanto el Profeta, como sus Compañeros, hicieron declaraciones juradas por Al-lah; de haber en ello beneficio, en este caso, se recomienda su dirección.
En lo que respecta a un juramento que concierne a un acto censurable, es en si mismo reprobable; pero si ha desobedecido a su Señor, deberá declarar un juramento relacionado con dicho asunto prohibido, teniendo que abandonar y expiar su detestable promesa.
Los sabios han aceptado la equivocación en los juramentos, con una excusa que lo justifique, como por ejemplo, el miedo a la furia de un compañero.
Alguien que conjetura sobre ciertos temas y dice junto a su juramento, “en mi opinión”, se ha absuelto a sí mismo de incurrir en una falta.
La gente del Sagrado Conocimiento, considera a la persona con “doble cara” desde dos diferentes aspectos; y que Al-lah te proporcione el éxito (protegiéndote para que no puedas llegar a ser uno de ellos).
En primer lugar; la descripción que delinea a una persona con doble cara, es aquel que encontrándose entre dos grupos, muestra una cara hacia uno y otra hacia el otro.
De modo, que si haciendo esto (y Al-lah es el Conocedor de los mas íntimos pensamientos secretos de toda la humanidad) el pretende descubrir los secretos de ambas partes en orden de crear desavenencia entre ellos, en este caso, que no quepa la mas mínima duda que es un vil comportamiento por su parte.(y Al-lah es el Conocedor de los mas íntimos pensamientos secretos de toda la humanidad).
Opuestamente a esto, si su intención fuese la de rectificar la desunión existente entre los dos grupos (y las intenciones son el elixir que rectifica las acciones), en este caso su acción sería ¡de lo mas loable!
En relación con aquel que sencillamente es sincero y respetuoso hacia cada grupo, sin lugar a dudas de que no podrá ser considerado como un miembro de dicho grupo; (los de “doble cara”).
Otro tema que los doctos musulmanes han prohibido, es dar una fatwa (dirección religiosa) basada sobre una débil opinión personal, o bien darla anticipadamente sin una previa deliberación.
También (está prohibido) dar una fatwa a alguien que está buscando una opinión jurídica con la cual pretenda realizar algo que de hecho no está permitido hacerlo.
Así mismo está prohibido, el testimonio de un mufti en el caso donde él reconoce que su realidad es bastante diferente de lo que en realidad tendría que ser, debido a un previo conocimiento que él mismo posee de la persona involucrada en dicho testimonio.
Si verdaderamente deseas proteger tu lengua de los errores, entonces elude la gente y comienza seriamente a realizar que los esfuerzos de la lengua estarán entre las acciones del hombre en el Día del Juicio.
Reduce la cantidad de alimento que normalmente ingieres, y sé constante en el recuerdo de Al-lah y recita regularmente dos capítulos del Qur’an, particularmente “La Noche del Poder” y “El Hombre”.
Ten por sabido, que el recuerdo de Al-lah es de hecho mas virtuoso que dar caridad, y de tal guisa, quien reproche a un hombre adinerado de no bien gastar de su riqueza, de hecho ha incurrido en dos faltas, siendo cada una de ellas peor que con la que él está acusando a su amigo.
La primera de las faltas es que ha desobedecido a su Señor respecto a la difamación; y la segunda, que ha dejado pasar por alto la oportunidad de recibir una gran recompensa e incluso no ha podido ser capaz de reconocer su propia ignorancia.
Prohibiciones relacionadas con el oído y la vista
Y de entre los asuntos prohibidos que están relacionados con el oído y la vista, son aquellas cosas que los sabios han sido escrupulosos en su codificación, de manera que estas, y bajo una vigilancia extrema, puedan ser evitadas.
Por lo tanto, es una obligación el abstenerse de escuchar o mirar cualquier comentario o acción proscrita por la Sagrada Ley; y en esto está incluido todo aquello que el orador o usuario detesta ser escuchado u observado por alguien.
De igual manera, se prohíbe obtener placer derivado de una voz que no esté permitido escuchar, o prestar atención a una mujer cuyos encantos puedan ser motivo de seducción para el propio corazón.
También se incluye (entre las prohibiciones), mirar a un tirano con buenos ojos complaciéndose de su despreciable condición.
Y También (está prohibido), ver a los acaudalados manifestando un temor reverencial, o a los indigentes de la Tierra con desprecio.
Y en suma a todo esto, mirar de manera lujuriosa a una mujer bien vestida se encuentra entre aquellas cosas que obligatoriamente es necesario evitar.
Aún más; uno está obligado a bajar su vista sobre cualquier cosa permitida si ello va a conducirle hacia aquello que es inadmisible.
Sidi Mayyarah considera como algo vituperable mirar hacia el cuerpo desnudo de cualquier niño sea cual sea su edad, pero restringió esta regla a “censurable”.
En cambio Imam al-Qastallani, transmitió, bajo la autoridad de los eruditos su permisión; siempre y cuando el niño no sea analítico con tales asuntos.
También hizo mención acerca de lo mismo, respecto a la desnudez de alguien que no se desea sexualmente y que carece de la facultad para poder discriminar; aún así, existe una diferencia entre los atentos sabios.
Imam al-Qurtubi permite a las mujeres mirar a la desnudez de cualquiera que no haya alcanzado la edad de doce años lunares.
Por otra parte, aquellos con menos de doce años pueden ver el cuerpo de una mujer y esta regla literal alude a su significado; incluso, si ella pone al descubierto aquello que sus prendas interiores ocultan.
También a una mujer le está permitido ver de un lícito (varón) extraño (uno que no es mahram), aquello que a un hombre le está permitido ver de su hermana de sangre y, solamente eso.
(La otra opinión de los sabios es que) a ella le está permitido ver (de los hombres lo mismo que) lo que a un hombre le está permitido ver de otro hombre. Dicho de otra manera, ellas pueden mirar a donde lo deseen excepto lo que se encuentra entre el ombligo y las rodillas (de un hombre).
Y a un hombre le está permitido ver de una mujer, solo el rostro y las manos, y esto es contingente bajo protección de cualquier juicio. Los sabios de la escuela Hanafi incluyen a los pies como parte de lo que está permitido ver.
Y (surge la pregunta), ¿es una obligación para una mujer cubrir su rostro si teme seducir a alguien o si se da cuenta de que él la observa gratificándose sensualmente?
La tercera opinión establece que esto es absolutamente necesario para despampanantes bellezas. De todas maneras, para otras mujeres es una hermosa cualidad (cubrirse el rostro).
Para los doctos de la escuela Shafi’i, ellos consideran que la mujer no puede mirar a los hombres y los hombres tampoco pueden mirar a ninguna parte de la mujer.
Está permitido para una mujer poder mirar a cualquier parte del cuerpo, excepto lo que se encuentra entre el ombligo y la rótula de una mujer libre.
Existe una opinión mas débil afirmando, que solamente pueden mirar (de la mujer) lo que a un hombre le está permitido ver de sus parientes (femeninos) mas cercanos; e incluso, aún mas débil, (es la opinión que la mujer puede ver) lo mismo que a un hombre le está permitido ver de las mujeres que son sus relativos mas lejanos.
Respecto a lo que un hombre puede mirar de sus familiares mas allegados incasables, en esto solamente se incluyen los brazos, los pies, y lo que hay por encima del pecho.
Aún así, y, según Az-Zinaati y los eruditos Shafi’i, las pantorrillas y los pechos están incluidos entre los ornamentos permitidos que pueden ser vistos por un familiar legítimo.
Incluidos en esta categoría de familiares legítimos entre los hombres, se encuentran aquellos quienes han perdido el deseo hacia la intimidad sexual; como en el caso de un anciano o de incapacitados, con la condición de que ellos sean esclavos* al cuidado de una mujer; una opinión mas débil incluye a cualquiera que sea tonto.
*En el Quràn, verso 31 del Surat An-Nur, Al-lah pone en manifiesto que entre aquellos que pueden ver los adornos de una mujer, están los “ayudantes domésticos varones quienes carecen fuerza sexual natural”. Esto es a lo que el autor hace alusión en esta afirmación concerniente a los “domésticos”. Ibn Juzayy dice en su comentario:
La condición de permisibilidad para que una mujer pueda ser vista por aquellos que no son sus familiares e íntimos legítimos, es doble: La primera es que ellos son tabi’in (traducido aquí como domésticos), y ellos (los domésticos) son aquellos que siguen a alguien que es su cuidador legal, o quien simplemente cuida de ellos, y estos (los domésticos) siguen a su lícito cuidador buscando alimento a cualquier otra necesidad básica. La segunda es que ellos carecen de apetito sexual hacia las mujeres, como por ejemplo, eunucos, hermafroditas, un anciano o un tonto. Por lo tanto, no está permitido para ellos ver a una mujer desconocida salvo que estén presentes estas dos condiciones y ellas se cumplan. (Tasbil, Ibn Juzayy, vol. II pág. 67).
Surge una pregunta: ¿Son estos esclavos domésticos quienes bajo la completa propiedad de una mujer se le permite que la vean como lo puede hacer un legítimo familiar?
De tres opiniones, solo la tercera responde afirmativamente; y esto, siempre y cuando él (cumpla con la condición de que) físicamente sea poco atractivo a las miradas; solo así, sería considerado como uno de ellos.
Mirar hacia cualquier parte del cuerpo de una esclava excepto lo que se encuentra entre el ombligo y las rodillas, está permitido para los extraños.
Por lo que respecta a la desnudez de un hombre, no existe consenso acerca de lo que eso constituye, excepto sus dos partes pudendas.
Y aunque los sabios prohíben a los extraños tocar el muslo de un hombre, la opinión mas extendida referente a esto, es que se considera censurable.
A un hombre no le está permitido mirar dos veces a un familiar incasable, a no ser que exista la necesidad de tener que hacerlo.
En lo concerniente a mirar hacia cualquier cosa que siendo lícita, provocase placer sexual, estaría prohibida de cualquier manera.
También (respecto a), todo lo que se mire siendo proscrito, cuando surge la necesidad de hacerlo, hay flexibilidad legal.
Por lo que respecta a tocar a uno de sus parientes incasables, lo imperante continua siendo aquello a lo que uno no le está permitido mirar.
La protección de un hombre de los males de su vista, oído y de su lengua, se ha completado.
Todo aquel que los proteja, estará a salvo de cualquier mala acción que pudiera venirle de cualquiera de los tres.
Estas reglas han sido recopiladas por Muhammad Mauluud; quiera el Señor del Amor concederle todas sus esperanzas.
*
martes, 12 de agosto de 2008
COMPRENDIENDO EL ISLAM

Traducido del Inglés por: MUSA TA-HA BAO
COMPRENDIENDO EL ISLAM
PRINCIPIOS BÁSICOS
Este libro está basado en la revisión, edición y readaptación de tres libros. Estos son:
Principios básicos del Islam
Comprendiendo el Islam y a los musulmanes
La posición de la mujer en el Islam
El objetivo de este libro es el de proveer una información directa y accesible sobre los principios básicos del Islam tal y como lo ven los musulmanes y siempre con la finalidad de poder facilitar la comprensión del Islam a los no musulmanes y a los no árabes. Es por esta razón, que el libro responde a preguntas que son realizadas con asiduidad, incluyendo aquellas relacionadas con la posición de las mujeres.
Muadh Ibn Yabal preguntó al Profeta (s.aw.): “Oh Mensajero de Al-lah, háblame acerca de un acto el cual me lleve al Paraíso y me aleje del Fuego del Infierno”. Le respondió: “Me has preguntado sobre algo de suma importancia, aún así, será fácil para aquel a quien Al-lah se lo haga fácil. Deberás adorar a Al-lah sin asociarle nada, realizar las oraciones, pagar tu Zakat, ayunar en el mes de Ramadán y peregrinar a la Casa (al-Kaaba)”. A continuación le dijo: “¿No debería ahora mostrarte las puertas de la bondad?”. El ayuno es un escudo; la caridad extingue las faltas, como el agua extingue el fuego; y la súplica de un hombre en las altas horas de la noche”. Y a continuación recitó: “Quienes abandonan sus lechos para implorar a su Señor con temor y esperanza, gastando de aquello con lo que Nosotros les hemos favorecido. Ninguna alma conoce aquello que le aguarda de disfrute o recompensa por aquello que solía hacer”. Después dijo: “¿Es que no debería hablaros a cerca de cual es el punto máximo de este asunto, su pilar y su parte mas elevada?”. Le respondí: “Sí, oh Mensajero de Al-lah”. Él dijo: “El punto máximo de este asunto es el Islam, la oración es su pilar, y el Yihad es su parte más elevada”. A continuación dijo: “¿No debería hablaros sobre lo que tiene el control de todo esto?”. Le dije: “Sí, oh Mensajero de Al-lah”. Y apretando la lengua con su pulgar e índice, dijo: “Refrenar esta”.
(Este hadiz ha sido relatado y confirmado por At-Tirmidi).
En el Nombre de Al-lah el Clemente, el Misericordioso
PARTE I
PREGUNTAS GENERALES
¿Que es el Islam?
El Islam no es una nueva religión, es la misma verdad que Dios reveló a través de todos Sus Profetas para toda la humanidad. El ISLAM, para cerca de una quinta parte de la población del mundo, es tanto una religión como una forma completa de vida. Los musulmanes siguen una religión de paz, misericordia y perdón y sin que la mayoría de ellos tengan nada que ver con los extremados y graves acontecimientos que erróneamente son asociados a su creencia.
¿Quienes son los musulmanes?
Partiendo desde una vasta variedad de razas, nacionalidades y culturas a través del globo -desde el sur de Filipinas a Nigeria- cerca de un billón de personas están unidas por algo que comúnmente les une; su fe islámica. Aproximadamente el 18% viven en el mundo árabe. La Comunidad Musulmana más grande del mundo, se encuentra en Indonesia; partes substanciales de Asia, y, mayoritariamente de África, son musulmanas, mientras que otras significativas minorías se pueden encontrar en la actual Unión Soviética, China, Norte y Sur de América y en Europa.
¿En que creen los musulmanes?
Los musulmanes creen en un Único e Incomparable Dios; en los ángeles creados por Él; en los profetas, a través de los cuales fue dada Su Revelación para que el ser humano tuviese conocimiento de ello; en el Día del Juicio, con el ajuste de cuentas de las acciones de cada uno; en la absoluta autoridad de Dios sobre el destino del hombre y sobre la vida después de la muerte. Los musulmanes creen en la sucesión inquebrantable desde tiempo inmemorial de los profetas, comenzando desde Adán incluyendo a Noé, Abraham, Ismael, Isaac, Jacob, José, Job, Moisés, Aarón, David, Salomón, Elías, Jonás, Juan el Bautista y Jesús (la paz descienda sobre todos ellos). Pero el mensaje final para el hombre, como confirmación del eterno mensaje y como suma y sigue de todo lo acontecido con anterioridad, fue revelado al Profeta Muhammad (s.a.w.) a través del ángel Gabriel.
¿Cómo se hace uno musulmán?
Alguien se vuelve musulmán, simplemente por testificar y creyendo en ello, de que: “No existe otra divinidad digna de adoración excepto Al-lah y que Muhammad es Su Mensajero”.
Con esta declaración, el creyente, anuncia su fe en todos los mensajeros de Dios y las Escrituras que a ellos les fueron reveladas.
¿Qué quiere decir la palabra “ISLAM”?
La palabra árabe “ISLAM” simplemente significa ‘sumisión’ y deriva de una palabra que quiere decir ‘PAZ’. En un contexto religioso significa completa sumisión y deseo de Al-lah: Al-lah es el nombre que en la lengua árabe quiere decir Dios y el cual es usado tanto por los árabes musulmanes como por los árabes cristianos.
¿Por qué el Islam a menudo se ve como algo extraño?
El Islam puede parecerle al mundo moderno exótico, o incluso excepcional; tal vez esto se deba, a que en la actualidad la religión en occidente no predomina como una forma de vida, mientras que los musulmanes mantienen su religión en lo más elevado de su conciencia sin hacer distinciones entre lo secular y lo sagrado. Ellos creen que la ley divina, “la Sharía”, debe ser tomada muy seriamente y esta es la razón por la cual las órdenes relacionadas con la religión continúan siendo tan importantes.
¿Tienen diferentes orígenes el Islam y el Cristianismo?
No. Junto con el judaísmo, el cristianismo y el Islam se remontan al patriarca Abraham y sus tres profetas descienden directamente de sus hijos. Partiendo desde el mayor, Ismael desciende Muhammad; y partiendo de Isaac, lo hacen Moisés y María, la madre de Jesús. Abraham estableció el poblado que hoy en día es la ciudad de Mecca y el que construyó la Kaaba, punto hacia el cual, todos los musulmanes se dirigen en sus oraciones.
¿Qué es la Kaaba?
La Kaaba es el lugar de adoración que Dios ordenó construir a los profetas Abraham e Ismael hace mas de cuatro mil años. Esta construcción fue erigida en piedra. Dios ordenó al profeta Abraham que hiciese un llamamiento a toda la raza humana para que visitase dicho lugar. Y desde entonces, hasta nuestros días, cuando los peregrinos se encuentran delante de la Kaaba, dicen: “Aquí me tienes, oh Al-lah, en respuesta a la llamada de Abraham”.
¿Quién es Muhammad?
Muhammad (s.a.w.) nació en Mecca en el año 570 d.c., en un tiempo donde el cristianismo aún no estaba totalmente establecido en Europa. Debido a que su padre falleció antes de su nacimiento y su madre falleció un poco tiempo después, Muhammad (s.a.w.) pasó al cuidado de su tío perteneciente al respetado clan de los Quraichies. A medida que Muhammad (s.a.w.) crecía, a si mismo lo hacia en popularidad, debido a su veracidad, generosidad y sinceridad; hasta tal extremo, que era reclamado por su habilidad en resolver y dar sentencia a toda clase de disputas. Los historiadores lo describen como un ser calmado y contemplativo.
Muhammad (s.a.w.) era de una profunda naturaleza religiosa y desde siempre detestó la decadencia e idolatría de la sociedad en la cual vivía. Era habitual en él, recluirse de cuando en cuando en la cueva de Hirá, situada a pocos metros de la cima de la montaña conocida como Jabal An-Nur –la montaña de la Luz- muy cerca de Mecca.
¿Cómo Muhammad se convirtió en Profeta y Mensajero de AL-lah?
A la edad de cuarenta años, mientras estaba entregado a la meditación, Muhammad (s.a.w.) recibía de Al-lah su primera revelación a través del ángel Gabriel. Esta revelación que continuaría durante veintitrés años es conocida como Al-Qur’an.
Tan pronto como empezó a recitar las palabras que había escuchado de Gabriel, y predicar la verdad que Al-lah le había revelado, él, y un reducido número de seguidores, sufrieron duras y amargas persecuciones las cuales aumentaban en fiereza y hasta tal extremo que en el año 622, Al-lah ordenó a Muhammad (s.a.w.) que emigrase junto a sus seguidores.
Este hecho, conocido como ‘la Hiyrah’ (emigración) y en donde tuvieron que abandonar Mecca dirigiéndose a la ciudad de Yazrib a unos 442 Km. dirección norte, marca el comienzo del calendario musulmán.
¿De que manera afectó al mundo la expansión del Islam?
Una de las causas propiciatorias para la rápida expansión del Islam, fue la simplicidad de su doctrina. El Islam hace un llamamiento a la creencia de un solo Dios Único y digno de ser adorado; repetidamente también instruye al hombre para utilizar sus poderes de inteligencia y observación.
En muy pocos años, grandes civilizaciones y escuelas estaban floreciendo, porque según el Profeta (s.a.w.): “La búsqueda de conocimiento es una obligación para cada musulmán”.
La síntesis de ideas entre Oriente y Occidente, junto al antiguo y nuevo pensamiento, hizo que surgiesen avances en medicina, matemáticas, física, astronomía, geografía, arquitectura, arte, literatura e historia. Muchos sistemas cruciales tales como Álgebra, numerales arábigos junto al concepto del cero (de vital importancia para el avance de las matemáticas). Todo ello fue transmitido a la Europa medieval a través del Islam. Fueron desarrollados sofisticados instrumentos, los cuales contribuirían a facilitar los viajes europeos hacia los descubrimientos, incluyendo el astrolabio, el cuadrante y los excelentes mapas de navegación.
¿Qué es el Corán?
El Corán es un registro de palabras exactas reveladas por Al-lah a través del ángel Gabriel al Profeta Muhammad y memorizado por él mismo (s.a.w.), quien a su vez, transmitiría esas mismas palabras dictadas por Al-lah, a sus compañeros. Escribas, se encargaban de registrar con suma meticulosidad, todas y cada una de sus palabras después de haber sido revisadas y comprobadas durante la vida de Muhammad (s.a.w.). Desde entonces hasta nuestros días, ni una simple letra de sus 114 capítulos (suras) ha podido ser cambiada. Por lo tanto, el Corán es en todo detalle, el único y milagroso texto que ha sido revelado a Muhammad (s.a.w) hace catorce siglos.
¿De que trata el Corán?
El Corán, la última palabra revelada por Dios, es la principal fuente de fe y práctica de cada musulmán. Trata de todos los temas que nos conciernen como seres humanos. Sabiduría, doctrina, adoración y ley. No obstante, el tema prioritario que lo envuelve es la relación entre Al-lah y Sus criaturas. Al mismo tiempo provee de normas para el desarrollo de una sociedad justa, adecuada conducta humana y un equitativo sistema económico.
¿Existen otras fuentes sagradas?
Sí; la Sunnah, o sea, los dichos y hechos del Profeta Muhammad (s.a.w.), estos son la segunda autoridad para los musulmanes. Un hadiz es el fidedigno relato de transmisión que el Profeta Muhammad (s.a.w.) dijo, hizo, aprobó o desaprobó. Creer en la Sunnah, es una parte fundamental de la Fe Islámica.
Ejemplos de algunos de los dichos del Profeta (s.a.w.)
El profeta de Al-lah (s.a.w.) dijo:
“Dios no tiene misericordia con aquel que no tiene misericordia con los demás”.
“Ninguno de vosotros es creyente hasta que desee para su hermano lo que desee para sí mismo”.
“Aquel que come hasta saciarse, mientras que su vecino no tiene con que alimentarse, no es un auténtico creyente”.
“El hombre de negocios veraz y de confianza está relacionado con los profetas, santos y mártires”.
“El fuerte no es aquel que vence al otro en una contienda; verdaderamente fuerte, es quien puede controlarse a si mismo en un arrebato de ira”.
“Al-lah no se fija en vuestros rostros, cuerpos o apariencias, sino que profundiza en vuestros corazones y mira la pureza de vuestras intenciones”.
“Un hombre que caminaba por un sendero, sintió que tenía mucha sed. Acercándose a un pozo bajó y bebió hasta saciarse. Al subir, observó a un perro jadeando con su lengua fuera y chupando el barro húmedo intentando mitigar su sed. El hombre inmediatamente pudo darse cuenta de que el animal estaba sintiendo la misma sed que minutos antes el mismo había sentido; sin dudarlo ni un instante, volvió a bajar al pozo y llenando de agua uno de sus zapatos, dio de beber al perro. Por esta acción, AL-lah perdonó sus faltas. El Profeta de Al-lah (s.a.w.) fue preguntado: “Mensajero de Al-lah, ¿seremos recompensados por nuestra ternura hacia los animales?”. Respondió: ‘Éxiste una recompensa por ser bondadoso con cualquier ser viviente”. (Extraído de la colección de Hadices; Al Bujari, Muslim, Tirmidi y Bayhaqui.
PARTE II
PRINCIPIOS DE LA FORMA DE VIDA ISLÁMICA
“No es igual obrar bien que obrar mal. Rechaza (el mal) con lo que sea mejor. Y he aquí, que aquel de quien te separe la enemistad, se convertirá en amigo ferviente”. (Corán: 41-34).
“Ha creado con un fin los cielos y la tierra y a vosotros os ha formado armoniosamente. ¡Él es el fin de todo!”. (Corán: 64-3).
Gloria a Al-lah, el Altísimo, Pleno de Gracia y Misericordia. Creador de todo incluyendo al ser humano, a quien le concedió un lugar privilegiado en Su Creación. Le honró para que fuese su vicegerente y en añadidura le otorgó la facultad del entendimiento, purificó sus afectos y le dio percepción espiritual. El hombre debe comprender a la naturaleza, a sí mismo y conocer a Al-lah a través de Sus portentosos signos glorificándolo con sinceridad, reverencia y armonía.
Para el cumplimiento de esta gran responsabilidad, al hombre le fue dado un legado para que todos sus actos reflejasen el deseo y la ley universal de Al-lah, y su libre albedrío. El ser humano debería experimentar el sublime disfrute de estar en armonía con el infinito, con el gran drama del mundo que le rodea, y con su propio desarrollo espiritual.
“Sabed que la vida de acá es juego, distracción y ornato, rivalidad en jactancia, afán de más hacienda y de más hijos; es como un aguacero que alegra a los sembradores por la vegetación resultante, pero luego se marchita y ves como amarillea; convirtiéndose después en paja seca. En la otra vida habrá castigo severo, perdón y satisfacción de Al-lah. Mientras que la vida de acá no es más que falaz disfrute”. (Corán: 57-20).
Por término medio el ser humano vive sesenta años, de los cuales, veinte son consumidos en dormir y aproximadamente diez los utiliza para desarrollarse y aprender. Si de esto tomamos en cuenta otros veinte años más de trabajo y preocupaciones, tendremos un total de unos escasos diez años para poder disfrutar de las “realidades” sin los prerrequisitos. No obstante, incluso aún teniendo esa libertad, uno continua enfrentándose a inconveniencias físicas, tales como enfermedades, ansiedad, y el proceso natural de envejecimiento. En su conjunto la vida de este mundo puede ser resumida como un juego agridulce o prueba sin un propósito aparente.
Los musulmanes creen que la vida limitada de este mundo continúa como una transición hacia la vida eterna, El Paraíso.
Para aquellos que se esfuerzan en el camino recto, existe una generosa recompensa; y para aquellos que se empeñan en ir hacia la ignorancia existe un terrible castigo. Los musulmanes también creen, que ser ‘afortunado’ en este mundo, significa lograr los propósitos y obligaciones de cada uno en esta vida y en la otra.
Los musulmanes invierten en esta mundanal vida, a través del compromiso hacia la familia e invierten en la otra vida a través de la caridad y la limosna.
Los musulmanes ven los placeres de este mundo como algo insignificante y limitado a nuestros propios sentidos e imaginación, mientras que los disfrutes de la otra vida como regalo del Más Misericordioso, el Más Espléndido son ilimitados.
Islam significa sumisión a los deseos de Al-lah, y aquellos que se someten a Sus deseos, son llamados musulmanes.
Los Pilares de la Fe en el Islam
El testimonio de fe, dice así: “La ilaha il-la Al-lah Muhammadan Rasulu Al-lah” (No hay mas dios que Ala-lah y Muhammad Su Mensajero).
Los musulmanes también creen en:
Todos los profetas y mensajeros de Al-lah, incluyendo Adán, Noé, Abraham, Moisés, David y Jesús.
Todos los Libros revelados de Al-lah, de los cuales el Corán es el último y el más perfecto.
Todos los ángeles, quienes son seres espirituales de Al-lah.
La doctrina Islámica de que el poder de acción procede de Al-lah y cada ser humano es moralmente responsable de sus propias acciones.
El Día de la Resurrección y el Día del Juicio.
El Islam no es una nueva religión, es en esencia, el mismo mensaje y guía dado por Al-lah y revelado a todos Sus profetas.
“Di: Creemos en Al-lah y en lo que se nos ha revelado. En lo que se ha revelado a Abraham, Ismael, Jacob y las tribus. En lo que Moisés, Jesús y los profetas han recibido de Su Señor. No hacemos distinción entre ninguno de ellos y nos sometemos a Él (en el Islam)”. (Corán: 3-84).
El mensaje que fue revelado al Profeta Muhammad (s.a.w.) es el Islam en su comprensiva, completa y forma final.
“No cabe coacción en religión. La buena dirección se distingue del descarrío. Quien no cree en los “Taguts” y cree en Al-lah, ese tal está agarrado del asidero más firme, de un asidero indestructible. Al-lah todo lo oye y todo lo sabe”. (Corán: 2-256).
No hay Gente Elegida
El Islam rechaza la idea de una gente elegida estableciendo la creencia en un solo Dios, y la buena acción como la única llave hacia el Paraíso. Como siempre, el Corán elogia la Umma (nación) del Islam por sus loables cualidades.
“¡Señor! Dijo, ¿Cómo puedo tener un muchacho si soy ya viejo y mi mujer es estéril? Dijo: Así será. Al-lah hace lo que El quiere”. (Corán: 3-40).
¿Los “cinco pilares” del Islam?
Los cinco pilares del Islam son Testimonio, Oración, Zakat, ayuno y peregrinación. Los revisaremos uno a uno.
Testimonio
“No hay mas dios que Al-lah y Muhammad es Su Profeta”.
A esta declaración de fe se le llama “Shahada”. Una simple fórmula que todos los fieles pronuncian. En árabe, la primera parte es “LA ILAHA IL-LA AL-LAH” (No hay mas dios que Al-lah). Y la segunda parte de la “Shahada” es, MUHAMMADAN RASUL AL-LAH” (Muhammad es el Mensajero de Al-lah).
La Oración
La Salat, es el nombre que se da a las oraciones obligatorias realizadas cinco veces al día durante las cuales existe un vínculo directo entre Al-lah y Su siervo. En el Islam no existe autoridad jerárquica ni tampoco sacerdotes; las oraciones son dirigidas por aquellas personas que la congregación ha elegido por su conocimiento del Corán. Estas cinco oraciones contienen versículos del Corán y se dicen en lengua árabe, la lengua de la revelación. No obstante cada cual puede hacer sus rogatorias en su propio idioma.
Las oraciones son realizadas al amanecer, al medio día, media tarde, al ocaso y al anochecer. Esto determina el ritmo de un día completo.
Aunque es recomendable rezar juntos en una mezquita. Los musulmanes pueden orar casi en cualquier lugar, como por ejemplo, en los campos, las oficinas, factorías y universidades. Los visitantes al mundo musulmán quedan sorprendidos por las oraciones en la vida diaria.
A continuación damos la traducción del Adhan (llamada a la oración):
¡Al-lah es el más grande, Al-lah es el más grande!:
¡Al-lah es el más grande, Al-lah es el más grande!:
¡Testifico que no hay más dios que Al-lah!:
¡Testifico que no hay más dios que Al-lah!:
¡Testifico que Muhammad es el Mensajero de Al-lah!:
¡Testifico que Muhammad es el Mensajero de Al-lah!:
¡Venid a la oración!:
¡Venid a la oración!:
¡Venid al éxito!:
¡Venid al éxito!:
¡Al-lah es el más grande, Al-lah es el más grande!:
¡No hay más dios que Al-lah!:
El Zakat
Uno de los principios más importantes del Islam, es el de que todas las cosas pertenecen a Al-lah; y que la riqueza es, por lo tanto, un dominio de los seres humanos como depósito de confianza. Cada musulmán, hombre o mujer, calcula su propio Zakat individualmente. Para casi todos, el pago anual requerido es el 2,5% del excedente de cada uno sobre sus ahorros.
Una persona piadosa puede llegar a dar, tanto o más, de cómo a él o a ella le plazca; pero como Sádaka, y mejor si lo hace en secreto. Aunque esta palabra podría ser traducida como limosna voluntaria, tiene sin embargo, un significado muy amplio.
El Mensajero de Al-lah (s.a.w.) dijo: “Incluso salir al encuentro de tu hermano con una generosa sonrisa, es Sádaka”.
El Profeta (s.a.w.) dijo: “La limosna es una necesidad para cada musulmán”. Se le preguntó: “¿Y si una persona no tiene nada que dar?”. El Profeta (s.a.w) respondió: “Deberá trabajar con sus propias manos para beneficio propio y después dar una parte de sus ganancias en caridad”. Los Compañeros le preguntaron: “¿Y si no está capacitado para trabajar?”. El Profeta (s.a.w.) respondió: “Deberá ayudar a los pobres y necesitados”. Los Compañeros insistieron: “¿Y si incluso no fuese capaz de hacer eso?”. El Profeta (s.a.w.) respondió: “Debería estimular a otros para que lo hiciesen”. Los Compañeros volvieron a preguntar: “¿Qué sucedería si ni eso fuese capaz de hacer?”. El Mensajero de Al-lah (s.a.w.9 les contestó: “Entonces, él mismo debería apartarse de hacer el mal. Eso también es caridad”.
El Ayuno
Cada año en el mes de Ramadán todos los musulmanes comienzan su ayuno con las primeras luces el día (amanecer) hasta la puesta del Sol, absteniéndose de comer, beber y tener relaciones sexuales. Aquellos que están enfermos, ancianos o que estén de viaje, y mujeres embarazadas o amamantando, les está permitido romper su ayuno pudiendo recuperar esos días en cualquier otra parte del año. Si por razones de incapacidad física, no pueden hacer esto, tendrán que alimentar a una persona necesitada por cada día perdido.
Los niños comienzan a establecer el ayuno obligatoriamente y establecer la oración a partir de la pubertad, incluso hay algunos que comienzan antes.
También el ayuno está considerado de ser beneficioso para la salud, pero en especial, como un método de auto-purificación.
Al apartarse uno mismo de los placeres del mundo, aunque solo sea por un breve periodo de tiempo, el ayunante obtiene verdadera compasión por aquellos quienes pasan hambre, conduciéndolo hacia su propio desarrollo dentro de su vida espiritual.
La Peregrinación
La peregrinación anual a Mecca (Al-Hach) es una obligación solamente para aquellos que están tanto física, como económicamente, capacitados para realizarlo. Sin embargo, cerca de más de dos millones de musulmanes se dirigen a Mecca cada año desde todos los rincones de la tierra, proporcionando así, una única oportunidad para todos aquellos de diferentes naciones encontrarse los unos con los otros.
Aunque La ciudad de Mecca siempre está llena de visitantes, este gran acontecimiento anual del Hach y Ramadán comienza en el duodécimo mes del calendario islámico (el cual es lunar y no solar, de manera que el Hach y Ramadán algunas veces coinciden en verano y otras en invierno). Los peregrinos visten prendas de ropa especiales. Sencillos atuendos que ocultan distinciones de clases o cultura presentándose ante Al-lah bajo el mismo estándar de igualdad.
El Sagrado Corán
El Corán está recopilado en lengua árabe. Es un Libro completo para guiar a toda la raza humana. Es el Libro Sagrado por excelencia de los musulmanes y la fuente principal de Jurisprudencia en el Islam. La totalidad del Corán viene directamente de Al-lah. Cada una de sus palabras es una palabra revelada. Se le fue transmitido a Muhammad (s.a.w.) a través del ángel Gabriel, y su revelación ha sido completada por partes en un periodo de veintitrés años.
No existe libro en el mundo que pueda ser comparado con el Corán, incluso en su narrativa y preservación. El sorprendente hecho respecto a este Libro de Al-lah, es que ha permanecido inalterable por más de 1.400 años, incluso hasta en lo mas insignificante El Corán fue registrado a medida que iba siendo revelado bajo la supervisión personal del Mensajero de Al-lah (s.a.w.). Y hasta hoy en día continua existiendo en su forma original, sin haber sido inalterada o tergiversada. Es un milagro viviente, en el sentido, de que ha podido sobrevivir a través de tantos siglos y sin haber sufrido ningún cambio.
El mensaje coránico, va más allá del tiempo y del espacio. Cada una de sus palabras (incluso el punto más pequeño de sus puntos o signos diacríticos), se conserva intacta en los corazones de miles de musulmanes que a diario continúan memorizándolo y recitándolo. Es imposible encontrar una variación del texto. Este dato puede ser comprobado por uno mismo, escuchando la recitación por musulmanes de diferentes partes del mundo. Al-lah, el Altísimo, ha tomado sobre Sí Mismo, la responsabilidad de protegerlo. Dice Al-lah en el Corán:
“Somos Nosotros quienes Hemos revelado la Amonestación (El Corán) y somos Nosotros sus custodios”. (Corán: 15-9).
El Corán es una prueba viviente de Al-lah Omnipotente. Es también un testimonio de la validez de la forma de vida islámica para todos los tiempos. A diferencia de las lenguas de otras escrituras reveladas, el lenguaje del Corán en árabe, es una lengua viva, dinámica y exquisita en expresión.
Millones de personas en todo el mundo hablan y usan el árabe en su vida diaria. Este es otro testimonio del carácter inalterable del Corán. El contenido del Corán en sí, es el ser humano y su destino final en la vida.
Las enseñanzas coránicas abarcan todas las áreas o aspectos de esta vida y la vida después de la muerte. Contiene principios, doctrinas y direcciones para cada esfera de la actividad humana.
El tema del Corán está basado generalmente en tres creencias fundamentales: Tawhid (o sea, la doctrina de la Unidad de Al-lah) es la principal materia del Corán. Todos los Profetas y Mensajeros de Al-lah llamaron a las gentes hacia el Tawhid. El Corán ofrece una pintoresca descripción del Paraíso que será entregado como recompensa a los siervos de Al-lah; aquellos verdaderamente sumisos. También ha sido cuidadosamente descrito en el Corán, el severo castigo que sufrirán los hacedores del mal.
El Corán urge a las gentes para que sigan su guía y enseñanzas. El éxito de todos los seres humanos es esta tierra y después en la otra vida, dependerá de la obediencia a las enseñanzas coránicas. No podremos llevar a cabo nuestras responsabilidades como siervos y vicegerentes de Al-lah si no seguimos el Corán. El Corán nos incita a trabajar por la supremacía del Islam y la eliminación de todos los males.
El excelente estilo del Corán posee un tremendo efecto en sus lectores. Cambia totalmente el estilo de vida de aquellos que creen y practican sus enseñanzas. Establece un efecto calmante sobre la mente del lector, incluso si no llega a comprender su significado.
La vida del Profeta (s.a.w)
El Profeta Muhammad (s.a.w.) ascendió, desde ser un huérfano habiendo perdido a su padre antes de nacer, y a su madre, cuando contaba solamente cinco años de edad, a llegar a ser la mayor fuerza conocida en la historia para la regeneración moral, social y espiritual, de una Humanidad perdida.
Durante su juventud fue reconocido y respetado por su pureza e integridad. Al-Amin era su sobrenombre, que quiere decir, el digno de confianza y recto por excelencia.
Durante trece años él, junto a su pequeño grupo de seguidores, estuvieron expuestos a las peores persecuciones, ostracismo, tortura y boicots sociales. Finalmente, tuvo que abandonar Mecca buscando refugio en Yathrib, a unos 400 Km. de Mecca. Aún así, sus oponentes no le dejaron tranquilo.
Junto a otras tribus conspiraron en su contra atacándole incesantemente, a pesar de tan lejano refugio, con el fin de acabar de una vez por todas, con lo que ellos consideraban una gran amenaza a sus hereditarias supersticiones y hegemonía inicua. En los sucesivos enfrentamientos, la elevada moral de los musulmanes nacida de su fe por tan noble causa, triunfó por encima de todas las fuerzas de la oposición.
Contrariamente a las tantas e innumerables batallas que tuvieron lugar en la historia del hombre, las cuales fueron testigos de toda clase de atrocidades sobre los vencidos, el Profeta Muhammad (s.a.w.), en el más alto espíritu de caballerosidad que el Islam enseña hacia los caídos enemigos, no solo les concedía una amnistía general, sino que a su vez también les extendía una generosa mano de fraternidad. Dicho comportamiento, unificó al pueblo en un sólido lazo de hermandad, estableciendo una nueva era en donde la moral y la justicia social reinarían con supremacía.
De ser huérfano y pasando a ser jefe de estado, el Profeta Muhammad (s.a.w.), pudo ver la vida con todas sus vicisitudes y diversidad de altibajos. A todas estas situaciones, él aportó un lustre personal haciendo resplandecer en esta deprimente y lúgubre oscuridad de la vida, el camino hacia la verdad. Y por encima de todo esto, jamás le abandonó el sentido de la realidad de que él era un humilde sirviente de Al-lah, lo cual resultaba ser la suma y sustancia de su misión.
Incluso como gobernante de los vastos dominios de la Península Arábiga, el Profeta Muhammad (s.a.w.) vivió la vida de un hombre sencillo y ordinario; lavando y cosiendo sus ropas; ordeñando ovejas; repasando sus sandalias, y siempre ofreciendo su ayuda en los quehaceres del hogar.
Con la venida del Profeta Muhammad (s.a.w.) se cumplieron las profecías de Moisés y de Jesús (sobre ellos la paz) como el advenimiento de un profeta quien traería una nueva ley y guiaría a las gentes hacia la verdad.
“El Señor, tu Dios, hará surgir para vosotros de entre vosotros, de vuestros hermanos igual a mí, y a él tendréis que escuchar”. (Deuteronomio: 8-15).
“Y todavía tengo cosas que contaros, pero que ahora no las entenderíais. Será entonces, cuando el que tiene que venir, el espíritu de la verdad, os guiará hacia toda verdad. Ya que él no hablará por sí mismo, sino que todo lo que escuchare, eso será lo que hable y os mostrará las cosas por venir”. (Juan: 12-13).
La Familia
La familia es la institución que constituye los cimientos de la sociedad islámica. La paz y seguridad ofrecida por la unidad de una familia estable, es enormemente valorada y vista como la esencia para el desarrollo espiritual de todos sus miembros.
Un armonioso orden social es creado por la existencia de aumento de familias; los hijos son muy estimados y rara vez abandonan el hogar excepto cuando se casan.
La familia, la sociedad, y por último toda la raza humana, son tratadas por el Islam sobre unas bases éticas. La diferencia de sexo no es ni un prestigio ni una desventaja para ambos sexos. Por lo tanto, cuando hablamos tomando como referente el “status” de la mujer en el Islam, no debería llevarnos a pensar que el Islam carece de directrices específicas, limitaciones, responsabilidades y obligaciones para el hombre. Lo que hace a uno valioso y respetable ante Al-lah, el Creador de toda la raza humana y del Universo, no es, ni nuestra prosperidad, posición, inteligencia, fuerza física, o nuestra belleza, sino la conciencia y conocimiento de Al-lah. De cualquier manera, desde entonces, existe en la cultura occidental y en otras culturas influenciadas por el Oeste, una disparidad entre el hombre y la mujer; de ahí, que exista una mayor necesidad de establecer de una manera clara la posición del Islam sobre estas importantes cuestiones.
La posición de la mujer en la sociedad no es un acontecimiento nuevo, ni tampoco algo que ya está totalmente resuelto. La posición del Islam sobre dicho aspecto, ha sido uno de los temas presentados a los lectores occidentales con la mayor objetividad.
Este capítulo pretende proporcionar una breve exposición de autenticidad de lo que el Islam representa a este respecto. Las enseñanzas del Islam están basadas esencialmente sobre el Corán (La Revelación de Al-lah) y el Hadiz (Dichos y hechos del Profeta Muhammad -s.a.w.-).
El Corán y el Hadiz de manera imparcial y debidamente entendido, provee las fuentes fidedignas de autenticidad sobre cualquier posición o punto de vista atribuido al Islam.
Comenzaremos con un breve informe de la posición de la mujer en la era PRE-islámica, y a continuación nos centraremos sobre las siguientes e importantes preguntas:
¿Cuál es la posición del Islam en lo concerniente al “status” de la mujer en la sociedad?
¿Qué parecido o diferencia guarda esta posición desde el “espíritu del tiempo” el cual era dominante cuando el Corán fue revelado?
¿Cómo comparar esto con respecto a los “derechos” que finalmente fueron logrados por las mujeres en décadas recientes?
Perspectivas históricas sobre las mujeres
Uno de los mayores objetivos de este capítulo es ofrecer una justa evaluación de cómo el Islam contribuyó hacia el restablecimiento de los derechos y dignidad de la mujer. En orden. En orden para lograr este objetivo, sería de gran utilidad revisar brevemente como las mujeres, en términos generales, eran tratadas en pasadas civilizaciones y religiones, especialmente en aquellas que precedieron al Islam. Parte de la información que aquí se ofrece no obstante, describe el “status” de la mujer como mucho, allá por el siglo XIX; más de doce siglos después del Islam.
La mujer en antiguas civilizaciones
Describiendo la posición de la mujer india, Enciclopedia Británica manifiesta: En India, el sometimiento era el punto principal. Día y noche las mujeres eran retenidas por sus protectores en un estado de dependencia, dice Manu. La norma para el reparto de la herencia era consanguínea, o sea, con descendencia seguida a través de los hombres con la exclusión de las mujeres.
En Escrituras hindúes, la descripción de la mujer es como sigue: Una mujer cuya mente, lenguaje y cuerpo, están destinados al sometimiento, adquiere una alta reputación es este mundo; y en el próximo, el mismo destino que su cónyuge.
En Atenas, las mujeres fueron diferentes de lo que pudieran ser las mujeres de India o Roma. Las mujeres atenienses siempre en segundo término y sometidas a un hombre, su padre, hermano, o alguien relacionado con el lado masculino. El consentimiento para contraer matrimonio, generalmente no se consideraba necesario y la mujer era obligada a someterse a los deseos de sus padres, recibir a través de ellos a su esposo y amo, incluso siendo un desconocido para ella. La esposa romana fue descrita por un historiador como: Un bebé, una menor, una pupila, una persona incapaz de hacer o decir algo según su propio criterio individual, una persona que constantemente estaba bajo la tutela y protección de su marido.
En la Enciclopedia Británica encontramos un sumario de la condición legal de la mujer en la civilización romana.
En tiempos históricos según la ley de Roma, la mujer fue completamente dependiente. Si contraía matrimonio, ella junto a sus bienes, pasaban a ser propiedad de su esposo…La esposa era la propiedad adquisitiva del marido; lo mismo que una esclava, adquirida exclusivamente para su beneficio. La mujer no podía ejercer un oficio público o civil…Tampoco ser testigo, fiador, tutora, o sanadora; no podía adoptar o ser adoptada ni hacer testamentos ni contratos.
Entre las razas escandinavas, las mujeres estaban bajo perpetua tutela, tanto casadas como solteras.
Todavía en el código de Cristian V a finales del siglo XVIII, fue promulgado que si una mujer contraía matrimonio sin la autorización de su tutor, este podía, si así lo quisiese, quedarse con todos los bienes de ella para el resto de su vida.
Según la ley inglesa:
…todos los bienes reales que la esposa posea en el momento de su matrimonio, pasan automáticamente a posesión de su esposo. El marido tenía derecho sobre los intereses de la tierra y sobre cualquier beneficio que hubiere producto de cualquier operación del patrimonio, durante la vida en común de los cónyuges. Con el tiempo, las Cortes Inglesas buscaron fórmulas para prohibir la transferencia de bienes legales del marido sin previo consentimiento de la esposa, pero él continuaba reteniendo el derecho de controlarlo y recibir los intereses que de ello se produjesen. Respecto a la propiedad personal de la esposa, el poder sobre ella era total. Al esposo le correspondía el derecho de gastarlo como le viniera en gana.
Fue a finales del siglo XIX, cuando la situación comenzó a cambiar. En una serie de leyes que se iniciaron en 1870 con el derecho de la propiedad sobre la mujer casada, y enmendadas 1882 y 1887, las mujeres casadas consiguieron el derecho para poseer propiedades y participar poniendo un pie de igualdad en contratos con solteras, viudas y divorciadas.
A finales del siglo XIX una autoridad de la vieja ley, Sir Henry Maine, escribió: No existe sociedad alguna que conservando cualquier matriz de las instituciones cristianas, se atreva probablemente, a restituir a las mujeres casadas la libertad personal conferida sobre ellas por la tan traída y llevada Ley Romana. Jhon Stuart Mill en su ensayo “La subordinación de la mujer”, escribió: Asiduamente se nos ha dicho que la civilización y la cristiandad han devuelto a la mujer sus justos derechos. Entretanto la esposa sigue siendo la actual sirvienta y compañera de su marido; ni más ni menos que hasta donde llega la obligación legal tal y como ordinariamente se la conoce,…una esclava.
Antes de pasar a los derechos coránicos que hacen referencia a la mujer, unos cuantos decretos bíblicos pudrían ofrecer más luz sobre el tema, aportando así una mejor base para una mejor evaluación. En la ley mosaica, la esposa era prometida. Para explicar este concepto, la Enciclopedia Bíblica expone: Tomar compromiso con la esposa sobre uno mismo simplemente quiere decir, tomar posesión de ella por la adjudicación de pago por dinero; la desposada es una joven por quien el dinero comprado ha sido pagado. Desde el punto de vista legal, el consentimiento de la joven no era necesario para dar validez a su matrimonio.
El consentimiento de la joven es innecesario y la necesidad de ello no está sugerida en ninguna parte de la ley 14. Con respecto al derecho de divorcio, leemos en la Enciclopedia Bíblica: La mujer siendo propiedad del hombre, el derecho para divorciarse de ella, cae por su propio peso. El derecho al divorcio le pertenecía solamente al hombre. En la ley mosaica el divorcio era solamente un privilegio del marido…
La posición de la Iglesia Cristiana de estos últimos siglos, da la impresión de haber sido influenciada, tanto por la ley de Moisés como por las fuentes de pensamiento que fueron dominantes en su cultura contemporánea. David y Vera Mace en su libro “Matrimonio Este Oeste” consta lo siguiente: Que nadie suponga –tanto los unos como los otros- que nuestra herencia cristiana está libre de tales juicios despreciativos. Será muy difícil encontrar en cualquier parte, una colección con degradadas referencias sobre el sexo femenino, como la que los primeros padres de la iglesia proporcionan. Lechy, el famoso historiador, habla de esos feroces estimulantes, los cuales de manera tan llamativa y tan grotesca, forman una parte de la escritura de los padres…la mujer fue representada como la puerta del Infierno, como la madre de todos los males humanos. Ella debería avergonzarse con solo pensar en que era una mujer. Debería vivir en continuo castigo a causa de los males que trajo al mundo. Tendría que sentirse avergonzada de su vestimenta ya que representa la memoria de su caída. Y sobretodo sentirse avergonzada de su belleza, por ser esta el arma más poderosa del diablo. Uno de los ataques más contundentes sobre la mujer es aquel de Tertulian: ¿No os dais cuenta de que cada una de vosotras es una Eva? La sentencia de Dios sobre vuestra vida sexual en este tiempo: El culpable necesariamente también tiene que vivir. Sois el pórtico del diablo. Sois la apertura de aquel árbol prohibido; sois las primeras desertoras de la ley divina; sois aquella que a él le persuadió y que el diablo no tuvo la valentía de atacar. Las que tan fácilmente destruisteis la imagen de Dios, el hombre. A cuenta de vuestro abandono ahí está la muerte, incluso el hijo de Dios tuvo que morir.
No solamente la Iglesia afirma la inferior posición de la mujer, sino que también la priva de sus derechos legales que con anterioridad pudo haber disfrutado.
La mujer en el Islam
En el medio de la gran penumbra que envolvía el mundo, la revelación divina se hizo eco en el vasto desierto de Arabia con un fresco y noble mensaje universal para toda la Humanidad:
“¡Hombres! Temed a vuestro Señor que os creó a partir de un solo ser, creando de él a su pareja y generando a partir de ambos, muchos hombres y mujeres”. (Las Mujeres: -1- ).
Un estudioso meditando respecto a este versículo comenta: Se cree que no exista algún texto, antiguo o moderno, que trate sobre la humanidad de la mujer desde todos los aspectos con semejante sorprendente brevedad, elocuencia, profundidad y originalidad como lo hace este decreto divino.
Reforzando este noble y natural concepto, el Corán continua afirmando lo siguiente:
“El es quien os ha creado de una sola persona, de la que ha sacado a su pareja para que encuentre quietud en ella”.
(Al-Araf: -189- )
Al-lah también nos dice en el Corán:
“…el Creador de los cielos y de la tierra, os ha dado esposas salidas de vosotros…” (-La Consulta: -1- )
Finalmente el Corán establece:
“Al-lah os ha dado esposas nacidas de vosotros. Y de vuestras esposas hijos y nietos. Y os provee con cosas buenas. ¿Es que van a creer en lo falso negando las bendiciones de Al-lah?”.
(Las Abejas: -72)
El resto de este capítulo resume la posición del Islam con respecto a la posición de la mujer en la sociedad desde diversos aspectos; socialmente, económicamente y políticamente.
El aspecto espiritual
El Corán dispone en una manera bien definida, la evidencia de que las mujeres a los ojos de Al-lah, son totalmente equiparables con los hombres en términos de sus derechos y responsabilidades.
El Corán declara:
“Cada uno será responsable de lo que haya cometido
(Corán: 74-38).
“Su Señor escuchó su plegaria: ‘No permitiré que se pierda la obra de ninguno de vosotros, lo mismo que si es varón que si es hembra’. Habéis salido los unos de los otros”.
(Corán: 3-195).
Otros versículos del Corán relacionados con este tema, incluyen lo siguiente:
“Al creyente, varón o hembra, que obre bien, le haremos ciertamente, que viva una vida buena y le retribuiremos con arreglo a sus mejores obras”.
(Corán: 16-97. // Ver también 4:124. )
Según el Corán, la mujer no es culpable de la primera equivocación de Adán (el pecado original). Ambos incidieron conjunta y equivocadamente en su desobediencia a Al-lah, ambos se arrepintieron y ambos fueron perdonados. (Corán: 2-36, 7: 20-24). De hecho, en el versículo 20:121, Adán fue específicamente culpable.
En lo que a las obligaciones religiosas concierne, tales como, las cinco oraciones diarias, el ayuno, el Zakat y la peregrinación, no existen diferencias; ni para el hombre, ni para la mujer. Incluso en algunos casos, la mujer tiene ciertas ventajas sobre el hombre, como por ejemplo, en el periodo menstrual y durante cuarenta días después del parto, no tienen la obligación de cumplir con las oraciones diarias ni con el ayuno. También la mujer está eximida de ayunar durante los días de embarazo y el periodo de lactancia de su bebé, protegiéndose así de cualquier riesgo que pudiera existir y poner en peligro la salud de ambos. Si la pérdida del ayuno corresponde con el obligatorio (durante el mes de Ramadán) en este caso la mujer tendrá que hacer una estimación de los días que ha estado sin ayunar y recuperarlos en el momento que pueda hacerlo. Sin embargo, las oraciones perdidas por cualquiera de las razones dadas anteriormente, no están en la obligación de recuperarlas.
Aunque las mujeres podían (y lo hacían) ir a la mezquita durante el tiempo de vida del Profeta (s.a.w.) y asistir a la oración del viernes en congregación, esto es optativo para ellas; pero para los hombres, es obligatorio realizarla en la mezquita (los viernes). Claramente se advierte un tierno detalle de las enseñanzas islámicas, ya que estas consideran el hecho circunstancial, de que la mujer puede atender y cuidar de su bebé, ya que dicha responsabilidad la incapacitaría para atender a la mezquita en el tiempo de la oración. También se toman en consideración los cambios fisiológicos y psicológicos asociados con las funciones naturales de la mujer.
El aspecto social
El aspecto social de la mujer en el Islam puede ser dividido en tres partes diferentes de su vida. Cuando son niñas y adolescentes, cuando llegan al matrimonio, y cuando ya son madres.
Como niña adolescente
A pesar de la aceptación social del infanticidio femenino entre algunas tribus árabes, el Corán prohíbe esta práctica por considerarlo un acto criminal como cualquier otro asesinato…
“…cuando se pregunte a la niña enterrada viva que crimen cometió para que la mataran”. (Corán: 16:58-59).
Criticando las aptitudes de semejantes padres quienes detestan a sus hijas, el Corán dice:
“Cuando se le anuncia a uno de ellos una niña se queda osco y se angustia. Esquiva a los suyos por vergüenza de lo que se le ha anunciado, preguntándose si lo conservará para deshonra suya, o lo esconderá bajo tierra. ¡Que mal juzgan!”. (Corán: 16:58-59).
Lejos de salvar la vida de la niña para que más tarde no sufra injusticia y desigualdad, el Islam dispone para ello un tratamiento justo y cariñoso. Entre los dichos del Profeta (s.a.w.) a este respecto, se citan algunos de ellos:
“Cualquiera que tuviere una hija y no la hubiese enterrado viva, no la insultara, y no favoreciera al varón más que a ella, Al-lah le hará entrar en el Paraíso”. (Ibn Hannbal, 1957).
“Quienquiera que mantenga dos hijas hasta la edad de la madurez, él y yo estaremos juntos en el Día del Juicio de esta manera (e hizo una indicación manteniendo juntos sus dos dedos, índice y medio)”. Existe otro hadiz parecido que trata de igual manera el hecho de mantener a dos hermanas. Ibn Hannbal, 2114.
El Profeta Muhammad (s.a.w.) dijo: “El derecho de las mujeres para adquirir conocimiento, no es diferente que el de los hombres. El Profeta Muhammad (s.a.w.) dijo: “La búsqueda del conocimiento es obligatorio para cada musulmán”. (Al-Bayhaqi). Musulmán, en este caso, hace referencia tanto a los hombres como a las mujeres.
Como esposa
El Corán indica claramente, que el matrimonio es participar por partes iguales en la sociedad, y que sus objetivos de perpetuar la vida humana es un bienestar emocional y armonía espiritual.
Sus bases son amor y misericordia. Entre los versículos más sorprendentes en el Corán referente al matrimonio es el siguiente:
“Y entre Sus signos está el haberos creado esposas nacidas entre vosotros, para que os sirvan de quietud, y el haber suscitado entre vosotros el afecto y la bondad.
Ciertamente hay en ello signos para la gente que reflexiona”.
(Corán: 30-21)
Según la ley islámica, la mujer no puede ser forzada a contraer matrimonio con cualquiera sin su consentimiento.
Ibn Abbás relata que una joven vino a ver al Mensajero de Al-lah (s.a.w.), haciéndole saber que su padre la había forzado a contraer matrimonio sin su consentimiento. El Mensajero de Al-lah (s.a.w.) le permitió que fuese ella quien lo decidiese…(entre aceptar el matrimonio o invalidarlo). (Ibn Hannbál 2469).
En otra versión la joven dijo: “De hecho acepto este matrimonio, pero es mi deseo hacer saber a las mujeres, que a los padres no le corresponde el derecho (de forzarlas al matrimonio). (Ibn Maya 1873).
Además de otras muchas previsiones para su protección en el día de su enlace matrimonial, fue específicamente acordado que la mujer tuviese pleno derecho a su Mahar (un regalo de boda), y que este fuese presentado por su esposo. El concepto de Mahr en el Islam para la mujer, no es una tasa real ni simbólica, tal como ha sido el caso en ciertas culturas, sino más bien un regalo simbolizando amor y afecto.
Las normas para la vida matrimonial en el Islam son claras y en armonía con la moral de la naturaleza humana.
Teniendo en consideración el carácter psicológico y fisiológico del hombre y la mujer, a ambos les corresponde la igualdad de derechos y reivindicaciones del uno sobre el otro, excepto en una responsabilidad, la de liderazgo.
Esta es una cuestión muy natural en cualquier modo de vida colectivo y que además es consecuente con la naturaleza del hombre.
El Corán dice al respecto:
“Ellas tienen derechos equivalentes a sus obligaciones, conforme al uso, pero los hombres están por encima de ellas.” (La Vaca: 228).
Dicho nivel es Qiwana (mantenimiento y protección). Esto hace referencia a la diferencia natural que existe entre ambos sexos y que capacita al sexo débil a ser protegido. Ante la ley, no implica ni superioridad ni ventaja. Aún así, el papel de liderazgo del hombre en relación a su familia, no significa el poder dictatorial sobre su esposa. El Islam enfatiza la importancia de tomar consejo y acuerdo mutuo en las decisiones familiares. El Corán nos da un ejemplo:
“…y no hay inconveniente en que el padre y la madre quieran de mutuo acuerdo después de consultarse destetar al niño…”. (La Vaca: 233).
Además de loa derechos básicos como esposa, aparece el derecho que está apoyado por el Corán y fuertemente recomendado por el Profeta (s.a.w.), de trato amable y compañerismo.
“Comportaos con ellas como es debido, y si os disgustan, tal vez os esté disgustando algo en lo que Al-lah ha puesto mucho bien”. (Las Mujeres: 19).
El Profeta Muhammad (s.a.w.) dijo:
“El mejor de vosotros es el mejor hacia su familia y yo soy el mejor entre vosotros hacia la mía”.
“Los creyentes más perfectos son los mejores en su conducta y los mejores de vosotros son aquellos que son los mejores hacia sus esposas.
¡Mirad!, muchas mujeres han venido a ver las esposas de Muhammad (s.a.w.) quejándose en contra de sus maridos (porque les pegaban), estos, no son los mejores de vosotros”. (Ibn Hannbal 7396).
Ya que el derecho de la mujer para decidir por su matrimonio está reconocido, así lo esta también su derecho para buscar la ruptura en un matrimonio fracasado. En orden de poder mantener la estabilidad de la familia y protegerla de tomar apresuradas decisiones bajo el influjo de temporales tensiones emocionales, ciertos pasos y periodos de espera tendrían que ser considerados por hombres y mujeres que buscasen la separación. Considerando más relativamente la naturaleza emocional de la mujer, habría que encontrar una buena razón para solicitar el divorcio y presentarlo ante el juez. Igual que el hombre, una mujer puede divorciar a su marido sin tener la necesidad de recurrir a la corte, siempre y cuando el contrato nupcial lo permita.
De una manera más específica, algunos aspectos de la ley islámica relacionados con el matrimonio y el divorcio, son muy interesantes mereciendo la pena tratarlos separadamente.
Cuando por cualquier causa, la continuación de una relación matrimonial sea imposible, al hombre sin embargo, se le cauciona para que encuentre un final afable.
Referente a dichas circunstancias, el Corán nos exhorta de esta manera:
“Y si divorciáis a las mujeres y llegan al final de su plazo de espera, o bien las mantenéis como es debido o bien las dejáis del mismo modo, pero no las retengáis a la fuerza transgrediendo los límites”.
(La Vaca: 231- Ver también Corán: 2-229, 33:49).
Como madre
Junto a la oración a Al-lah, el Islam considera el buen trato hacia los padres tal y como el siguiente versículo del Corán nos muestra:
“Y hemos encomendado al hombre que trate bien a sus padres. Su madre lo llevó en su vientre fatiga tras fatiga”.
(Lukman: 14:- Ver también, 4:15, 29:8).
Además, el Corán tiene una recomendación especial para el buen tratamiento hacia las madres:
“Tu Señor ha decretado que no debéis adorar sino a Él y que debéis hacer el bien con vuestros padres…”.
(El Viaje Nocturno: 23).
Un hombre se acercó al Profeta Muhammad (s.a.w.) y le preguntó: “¡Oh Mensajero de Al-lah! De entre la gente,¿quien es el más acreditado para dedicarle mi buena compañía?”. El Profeta (s.a.w.) dijo: “Tu madre”. El hombre insistiendo dijo: “¿Y después quien?”. El Profeta (s.a.w.) dijo: “Tu madre”. El hombre continuó preguntando: “¿Y después?”. “Tu madre”. Y volvió a preguntar el hombre: “¿Quien más?”. En ese momento el Profeta (s.a.w.) le respondió: “Tu padre”. (Al-Buhari y Muslim).
Un dicho muy famoso del Profeta (s.a.w) dice: “El paraíso se encuentra a los pies de una madre…Es noble de carácter, quien es bueno hacia las mujeres, y es un malvado quien las insulte. An Nisa; Ibn Maya, Ahmad.
El aspecto económico
El Islam concedió a la mujer un derecho, del cual fue privada, el derecho a la propiedad independiente. Este derecho todavía no está totalmente reconocido en el Oeste; incluso, a finales de este siglo.
Según la Ley Islámica, los derechos de la mujer sobre su dinero, estado real, y otras propiedades están totalmente reconocidos. Este derecho no está expuesto a ningún cambio, tanto si es soltera, como si está casada. Ella retiene la totalidad de sus bienes para comprar, vender, alquilar, o arrendar todas o cada una de sus propiedades.
Así mismo vale la pena mencionar, que tales derechos también son aplicables a sus intereses antes del matrimonio, y lo seguirán siendo, sobre todo aquello que adquiera más adelante.
Con respecto al derecho de la mujer para buscar empleo, primero hay que resaltar que el Islam ve su función de madre y esposa como lo más sagrado e importante.
Ni criadas ni cuidadoras pueden ocupar el lugar de una madre como educadoras en la educación, el crecimiento y desarrollo de los hijos. Tan noble y esencial función, y que en gran parte determina el futuro de las naciones, no puede considerarse una “ociosidad”; no obstante, en el Islam no existe un factor determinante que prohíba a la mujer buscar empleo siempre y cuando surja una necesidad para ello, especialmente en puestos que se ajustan a su naturaleza y que son imprescindibles para la sociedad.
Ejemplos de estas profesiones (por mencionar algunas) serían: enfermeras, profesoras, especialmente para niños, y medicina. Se puede decir que no existe restricción alguna en beneficiarse del excepcional talento de la mujer en cualquier campo de actividades. Incluso para ocupar la posición de juez, en donde podría existir cierta tendencia a dudar de la preparación de la mujer a este nivel debido a su mayor naturaleza emocional. Podemos encontrarnos con musulmanes de épocas anteriores como Abu Hanifa y At Tabari, manteniéndose en la opinión, de que no hay nada malo en ello. En suma, el Islam devolvió a la mujer el derecho a la herencia, cuando en algunas culturas, ellas mismas fueron objetos hereditarios. La parte que corresponde a la mujer es totalmente suya y nadie puede hacer una reclamación sobre ella; incluyendo a su padre y a su marido, tal y como el siguiente versículo del Corán nos lo muestra:
“Sea para los hombres una parte de lo que los padres y parientes más cercanos dejen; y para las mujeres una parte de lo que sus padres y parientes más cercanos dejen. Sea poco o mucho, es una parte establecida”. (Las Mujeres: 7).
En la mayoría de los casos, la parte que corresponde a la mujer es la mitad de la parte que corresponde a su marido, sin ninguna implicación de que sea valorizada como la media parte respecto al hombre.
Después de la abrumadora evidencia del tratamiento equitativo hacia la mujer en el Islam y discutido en páginas precedentes, sería contradictorio que diese lugar semejante deducción.
Según la ley islámica, esta variación en los derechos sobre la herencia, solo es consistente con los cambios producidos sobre las responsabilidades financieras del hombre y la mujer.
El hombre en el Islam es totalmente responsable del mantenimiento de su esposa, sus hijos, y en algunos casos, familiares necesitados, prioritariamente las mujeres.
Esta responsabilidad ni se suspende ni se reduce por causa de la riqueza de su mujer o porque ella tenga algún acceso a cualquier tipo de beneficios aportados por su trabajo, alquiler, o cualquier otra clase de medios legales.
Una mujer en cambio, está mucho más segura financialmente y menos sometida a cualquier reclamación sobre sus posesiones. Sus bienes antes del matrimonio no son transferibles a su esposo e incluso sigue conservando su apellido de soltera. No tiene la obligación de gastar en su familia sobre sus propiedades o de sus ganancias después de casada. Está capacitada para tomar el Mahr que le viene dado por su marido en el momento de la boda. Y si ella es divorciada, puede recibir una pensión de su ex- marido.
Un análisis sobre la ley de la herencia dentro de la estructura global de la ley islámica no solo nos revela justicia, sino también, una abundante compasión hacia la mujer.
El aspecto político
Una equitativa investigación de las enseñanzas del Islam o sobre la historia de la civilización islámica, con seguridad encontrará clara evidencia de la igualdad de la mujer con el hombre en lo que hoy llamamos “derechos políticos”. Esto incluye el derecho de elección como también la nominación a departamentos políticos. Y como no, el derecho a participar en asuntos públicos. Tanto en el Corán como en la historia islámica, podemos encontrar ejemplos de mujeres que participaron en importantes debates y que incluso argumentaron con el Profeta (s.a.w.) (Ver Corán: 58:14 y 60: 10-12.).
Durante el califato de Umar Ibn Al-Jattáb (r.a.), una mujer mantuvo una discusión con él en la mezquita y aprobó su argumento teniendo que declarar en presencia de la gente: ‘Esta mujer tiene razón y Umar está equivocado’.
Aunque no está mencionado en el Corán, si está interpretado en un hadiz del Profeta (s.a.w.) de que la mujer resulta ser no elegible para la posición de cabeza de estado. El hadiz al cual nos estamos refiriendo conlleva una traducción bastante despreocupada: “Las gentes no prosperarán si estos permiten a una mujer ser su líder”. Esta limitación no obstante, no tiene nada que ver con su dignidad como mujer ni con sus derechos. Más bien está relacionada con las diferencias naturales biológicas y psicológicas de sus respectivas naturalezas como hombre y mujer que son.
Según el Islam, la cabeza de estado no es meramente un testaferro. Tiene que dirigir a las gentes en la oración, específicamente los viernes y en festividades establecidas y estar continuamente ocupado en el proceso de tomar decisiones relacionadas con el bienestar de su pueblo etc. Esta exigente posición u otra como por ejemplo, comandante del ejército, es generalmente inconsistente con el temperamento de la mujer en general. Está científicamente demostrado que la mujer durante su ciclo menstrual y su embarazo, está expuesta a diversos cambios emocionales, tanto psicológicos como fisiológicos. Tales cambios pueden ocurrir durante una situación de emergencia y por lo tanto afectar a sus decisiones sin considerar el excesivo esfuerzo que ello produce. En una palabra, ciertas decisiones arrastran y requieren un máximo de racionalidad y mínimo de emocionalidad, un requerimiento que no coincide con la instintiva naturaleza de la mujer.
Hasta en estos tiempos modernos, e incluso en los países más desarrollados, es muy raro encontrar a una mujer en la posición de cabeza de estado, mujer comando o de los servicios armados, o incluso un número proporcionadamente representativo de mujeres en el Parlamento o cuerpos parecidos. Esta circunstancia no es posible atribuirla al atraso de diferentes naciones o hacia cualquier otra limitación constitucional sobre los derechos de la mujer para poder estar en la posición de jefe de estado o como miembro del Parlamento. Sería más lógico explicar la presente situación en términos de las diferencias naturales e indiscutibles que existen entre el hombre y la mujer, diferencias que no implican cualquier “supremacía” del uno sobre el otro. Más bien estas diferencias quieren dar a entender la función complementaria en la vida de ambos sexos.
Tales alegaciones han sido exageradas por algunos escritores. Lo peor de todo esto es que ha sido tomado superficialmente por el lector occidental, representando las enseñanzas del Islam sin preocuparse de hacer un estudio original e imparcial a través de las fuentes originales de estas enseñanzas. Incluso con semejantes desviaciones, los tres puntos dados a continuación, son dignos de ser mencionados.
1) La historia de los musulmanes está enriquecida con mujeres de grandes logros en todos los aspectos de la vida desde tiempo tan antiguo como el siglo XVII.
2) Es imposible para quien quiera que sea justificar cualquier maltrato de la mujer dado por una regla de sentencia explicada en la ley islámica; ni nadie se atrevería a cancelar, reducir o distorsionar, los bien definidos derechos de la mujer establecidos por dicha ley.
3) A través de la historia, la reputación, castidad y función maternal de la mujer musulmana, fueron objeto de admiración por observadores imparciales. Así mismo vale la pena mencionar, que la posición alcanzada por la mujer durante la presente era, no ha sido lograda por la ternura del hombre o gracias al progreso natural, sino mas bien fue obtenida a través de un arduo y largo sacrificio por parte de la mujer, y solo cuando la sociedad necesitó su contribución y trabajo, especialmente durante las dos últimas guerras mundiales y después del rápido crecimiento tecnológico.
En el caso del Islam, este compasivo y dignificado reconocimiento fue otorgado, no por que reflejase el entorno del siglo XVII, ni tampoco ni tampoco fue concedido bajo presión o amenaza de la mujer y sus organizaciones, sino más bien, a causa de su intrínseca veracidad. Si esto es la indicación de algo, demostrará el origen divino del Corán y la autenticidad del mensaje del Islam el cual, al contrario de todas las filosofías e ideologías, distaba mucho de tener su procedencia dentro del entorno humano. Es un mensaje que ha establecido tales principios humanos, que su crecimiento no ha caído en desuso a través del tiempo después de siglos y siglos ni tampoco caerá en desuso en el futuro. Después de todo, este es el mensaje del Omnisapiente y Omnisciente Dios cuya sabiduría y conocimiento va más allá de los límites del progreso y del pensamiento humano. Islam es una forma de vida dentro de la práctica y que trata de todos los aspectos de la civilización humana. El Islam permite la poligamia restringida dentro del matrimonio a más de una mujer. La práctica normal del musulmán es monógama.
La excepción es la poligamia
A los hombres musulmanes les está permitido casarse con más de una mujer, siempre y cuando y solo entonces, se encuentren preparados para ello y sean capaces de tratar justa y ecuánimemente a cada una de sus esposas . El Corán hace hincapié sobre este principio en los versículos siguientes:
“Dad a los huérfanos los bienes que les pertenecen. No sustituyáis lo malo por lo bueno. No consumáis su hacienda agregándola a la vuestra. Sería un gran pecado. Si teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces casaos con las mujeres que os gusten: Dos, tres, o cuatro. Pero si teméis no obrar con justicia, entonces con una sola o con vuestras esclavas. Así, evitaréis mejor el obrar mal”.
(Las Mujeres: 2-3).
Ya que el Islam prohíbe el adulterio o la relación con amantes, un hombre puede contraer segundas nupcias como resultado de ciertas condiciones especiales dadas a continuación:
Cuando la esposa es estéril y no puede tener hijos, es mejor para el hombre tener una segunda esposa y no divorciar a la primera.
Si la esposa tiene una enfermedad crónica que le impide realizar las tareas normales dentro de la vida matrimonial. Solo entonces podría tener una segunda esposa.
La poligamia tal vez sería la solución para una sociedad en donde el número de mujeres es mayor que el de hombres. Y esto suele ocurrir especialmente después de las guerras. Sin embargo, en el Islam se considera moralmente deseable obtener el consentimiento de la primera mujer.
Una abrumadora mayoría de musulmanes son monógamos. El hecho de que una minoría tenga más de una mujer, se ha vuelto el centro de propaganda en contra de las enseñanzas islámicas, e indudablemente el énfasis que se le da sobre este hecho minoritariamente practicado, puede dar lugar a una errónea y mala interpretación de la verdadera forma de vida islámica.
Las prohibiciones en el Islam
Las prohibiciones de las cosas es debido a su impureza y nocividad. Es el derecho de Al-lah, Quien ha creado el Universo y concedido innumerables favores sobre el ser humano, de permitir o prohibir en la manera que Él lo considere más apropiado.
En el Islam solamente se prohíbe todo aquello que sea impuro o dañino. Si algo es absolutamente perjudicial está considerado “HARAM” (ilícito), y si por el contrario es beneficioso, ello se considera “HALAL” (lícito). Si el daño sobrepasa a su beneficio es haram, mientras que si el beneficio sobrepasa a su mal es halal. Este principio está explicado en el Corán en lo que al vino y al juego se refiere de la siguiente manera:
“Te preguntan acerca del vino y del Maysir (un juego de azar)
Ambos encierran falta grave y ventajas para los hombres, pero la falta es mayor que su utilidad”. (La vaca: 219).
Otro principio islámico es que si algo está prohibido, cualquier cosa que conduzca a ello, está así mismo prohibido. Por estos medios el Islam intenta bloquear todas las entradas que conducen hacia lo Haram. Por ejemplo, el Islam ha prohibido el adulterio y también ha prohibido cualquier cosa que conduzca hacia ello o contenga atractivo, como por ejemplo la seducción en ropas o manera de vestir, reuniones privadas o encuentros casuales entre hombres y mujeres, las pinturas con desnudos, literatura pornográfica, canciones obscenas y cosas parecidas.
Una de las bellezas del Islam es que ha prohibido solo aquello que es innecesario o prescindible y en su lugar provee de alternativas que son mejores y aportan una mayor facilidad y confort a los seres humanos.
Al-lah ha prohibido buscar consejo a través de lo agüero y la adivinación, pero en su lugar nos ha dado la alternativa de “Istijara” que significa recurrir a la guía de Al-lah para que nos aclare la dificultad o la confusión que pudiese existir entre dos alternativas o conflictos.
Ha prohibido la usura, pero nos ha animado hacia un comercio rentable y productivo.
Ha prohibido los juegos de azar pero ha determinado formas saludables de competición, tales como los deportes.
Ha prohibido el adulterio, la fornicación y la homo sexualidad y en su lugar nos ha facilitado la legalidad del matrimonio.
Ha prohibido las bebidas intoxicantes con el fin de que las personas puedan disfrutar con deliciosas bebidas que son beneficiosas para el cuerpo y la mente. Y ha prohibido una alimentación impura, pero nos ha proporcionado alimentos saludables alternativos.
“Creyentes, no prohibáis las cosas buenas que Al-lah os ha permitido y no violéis la ley, que Al-lah no ama a los que la violan”. (La mesa servida: 87).
La carne de cerdo
Prohibida por orden de Al-lah en el Corán:
“Os está vedada la carne mortecina, la sangre, la carne de cerdo, la del animal sobre el que se haya invocado un nombre diferente al de Al-lah…”. (La Mesa Servida: 8).
Prohibida en la Sagrada Biblia:
“Y el cerdo… es impuro para vosotros. De su carne no comeréis, y su piel no tocaréis, ambas son impuras para vosotros”. (Levítico11: 7-8).
La misma orden se repite en Deuteronomio 14:8 y lo mismo en Mateo 5: 17-19.
Prohibido desde el punto de vista médico:
Los animales herbívoros, como son vacas y ovejas, se alimentan de forraje limpio y fresco junto a cereales, mientras que el cerdo come cualquier clase de despojo animal, basura y carne putrefacta, incluso carne humana.
Virus y parásitos son transferidos del cerdo al hombre. Están incluidos las lombrices Triquina, Taenin Solium, Faciolopsis Buski, Paragonimius, Clonorquis Sinosis y Erysipelothris Rhusiophahiriae. Estas lombrices y parásitos son responsables de diferentes enfermedades y en donde muchas de ellas son contagiosas y otras resultan ser fatales. Estas incluyen anemia, inflamación de los intestinos, neumonía, serias enfermedades del hígado y zona bronquio-pulmonar.
El ácido úrico (muy conocido en las enfermedades de corazón y reumatismo) tiene aproximadamente un veinte por ciento como nivel medio de extracción en los riñones del cerdo. Los animales herbívoros tienen como media el ochenta por ciento de extracción. Por lo tanto, en relación a otros animales, una alta concentración de ácido úrico se encuentra en el cerdo.
Ácidos grasos. La grasa del cerdo es muy dañina para el cuerpo por ser muy difícil de digerir y esto hace que no pueda ser convertida eficientemente en energía. La grasa del cerdo es absorbida por el cuerpo y consecuentemente se acumula en el tejido humano como grasa animal. La grasa de los animales herbívoros es desechada por el cuerpo dentro del riego sanguíneo sintetizando la grasa en una fuente de energía lista para ser usada.
NOTA: El cerdo no es la única carne que está prohibida, también lo está la de todos los animales carnívoros, mientras que la de los herbívoros está permitida.
Carne Halal
Las condiciones para un sacrificio lícito son: La declaración del Nombre de Al-lah antes del sacrificio y el conocimiento del método islámico de cómo hacerlo.
La declaración del Nombre de Al-lah antes del sacrificio:
“Comed pues, aquello sobre lo que se ha mencionado el nombre de Al-lah, si creéis en sus signos”.
(Los Rebaños: 118).
No comáis de aquello sobre lo que no habéis mencionado el Nombre de Al-lah, pues sería una perversidad”.
(Los Rebaños: 121).
La sabiduría en el método islámico de sacrificio, es acabar con la vida del animal de la manera más rápida y menos dolorosa; la necesidad de utilizar un instrumento afilado y como seccionar el cuello se detalla en este punto. Al usar un cuchillo afilado y seccionando la tráquea, esófago y las dos venas yugulares sin dañar la espina o comienzo de la columna vertebral, el animal estará sometido al más mínimo sufrimiento o dolor. Este método permite al corazón del animal bombear su sangre mientras que el cerebro continúa siendo abastecido de ella y ordenando al corazón que siga latiendo.
Saludable sabiduría. Dicho método está justificado, ya que permite que una mínima cantidad de sangre permanezca en la carne. De esta manera el alto nivel de ácido úrico encontrado en el riego sanguíneo se mantiene al mínimo. Es un hecho científicamente comprobado que el ácido úrico es el responsable de la mayoría de los casos en enfermedades cardiovasculares y reumatismo.
El método islámico de sacrificio está ordenado por Dios y es obvio, desde el punto de vista médico, que dicho método es de lo más beneficioso para la salud de los humanos.
¿Y sobre la alimentación?
Aunque mucho más simple que la ley de régimen de los judíos y de los primeros cristianos, el código observado por los musulmanes prohíbe el consumo de sangre, cerdo y cualquier clase de sustancias intoxicantes. El Profeta (s.a.w.) ha dicho que “Vuestro cuerpo tiene derecho sobre vosotros” y la consumición de alimentos saludables junto a un estilo de vida sano y equilibrado, está considerado como una de las obligaciones religiosas.
El Profeta (s.a.w.) dijo: “¡Pedid a Al-lah por la certeza (de fe) y el bienestar, porque después de la certeza a nadie se le ha concedido un regalo mejor que la salud!”.
La tolerancia en el Islam
¿Es el Islam tolerante con otras creencias?
El Corán dice:
“Al-lah no os prohíbe que seáis buenos y equitativos contra quienes no han combatido contra vosotros por causa de la religión ni os han expulsado de vuestros de vuestros hogares, Al-lah ama a los que son equitativos”. (La Examinada: 8).
Una función de la ley islámica es la de proteger el estado privilegiado de las minorías y que gracias a ello, centros no-musulmanes de adoración han florecido en todo el mundo islámico. La historia nos puede abastecer de muchos ejemplos acerca de la tolerancia musulmana hacia otras creencias. Por ejemplo, cuando el califa Umar entró en Jerusalén en el año 634, el Islam concedió libertad religiosa a todas las comunidades de la ciudad. También la ley islámica permite a las minorías no musulmanas d establecer sus propios tribunales los cuales aplican leyes de familia redactadas por las mismas minorías.
¿Qué piensan los musulmanes acerca de Jesús?
Los musulmanes respetan y distinguen a Jesús (a.s.) y esperan su segunda venida. Lo consideran uno de los grandes mensajeros de Al-lah para la raza humana. El Corán confirma su nacimiento virginal (hay una sura en el Corán titulada Mariam), y Mariam está considerada como la mujer más pura de toda la Creación. El Corán describe la Anunciación como sigue:
“Y cuando los ángeles dijeron: ‘¡Mariam! Al-lah te ha elegido y purificado. Te ha elegido entre todas las mujeres del Universo. ¡Mariam! Ten devoción a tu Señor, prostérnate e inclínate con los que se inclinan”.
Esto forma parte de las historias referente a lo oculto que Nosotros te revelamos. Tú no estabas con ellos cuando echaban suertes con sus cañas para ver quien de ellos iba a encargarse de Mariam. Tú no estabas con ellos cuando disputaban.
Cuando los ángeles dijeron: ‘¡Mariam! Al-lah te anuncia la buena nueva de una Palabra que procede de Él. Su nombre es el Ungido, Jesús hijo de Mariam que será considerado en la vida de acá y en la otra y será de los allegados. Hablará a la gente en la cuna y de adulto será de los justos’. Dijo ella: ‘¡Señor! ¿Cómo puedo tener un hijo si no me ha tocado mortal?’. Dijo: ‘Así será, Al-lah crea lo que Él quiere. Cuando decide algo, le dice tan solo: ¡Sé! y es’ ”. (Mariam: 42-47).
Jesús (a.s.) nació milagrosamente a través del mismo poder que concedió a Adán su existencia, o sea, la no necesidad de un padre.
“Para Dios, Jesús es semejante que Adán a quien creó de tierra y a quien dijo: ‘¡Sé! y fue’. (La Familia de Imrán: 59).
Durante su misión profética Jesús (a.s.) no vino para cambiar la principal doctrina de la creencia en Un solo Dios, trasmitida por los anteriores profetas, sino para confirmarla y renovarla. En el Corán está dicho que tendrá que volver:
“Y en confirmación de la Torá anterior a mi y para declararos lícitas algunas de las cosas que se os han prohibido. Y os he traído un signo que viene de vuestro Señor. ¡Temed, pues a Al-lah y obedecedme!”. (La Familia de Imrán: 50).
El Profeta Muhammad (s.a.w.) dijo: “Quienquiera que crea que no hay mas Dios que AL-lah solo y sin asociado, que Muhammad (s.a.w.)es Su Mensajero, que Jesús es el siervo y mensajero de Al-lah, Su Palabra alentada dentro de Mariam con un espíritu procedente de Él, y que el Paraíso y el Infierno son verdad, será recibido por Al-lah en los cielos’. (Al-Bujari).
Jesús en el Corán
La aceptación de Jesús (a.s.) por los musulmanes, es un artículo fundamental de la fe en el Islam y un musulmán jamás podrá pensar de Jesús (a.s) cualquier clase de término derogatorio. Está terminantemente prohibido el hacer difamaciones acerca de Jesús o a cualquiera de los anteriores profetas de Al-lah.
El concepto musulmán de Al-lah, religión, profecía, revelación y de la Humanidad, hace que tenga que aceptar a Jesús (a.s.), y no solo como un hecho histórico, sino también como uno de los más distinguidos Apóstoles de Al-lah. Las creencias islámicas describen a Jesús (a.s.) de una manera muy respetuosa y lo sitúan en un alto nivel, el mismo nivel que Al-lah lo situó. Los musulmanes creen que la grandeza de Jesús (a.s.) surge del hecho de haber sido elegido por Al-lah y honrarle con Su Palabra, por habérsele sido confiadas las revelaciones de Al-lah y comisionado para enseñar Su Mensaje, y que fue un profeta de carácter y personalidad, que fue sincero y veraz internamente, que combatió la hipocresía y la blasfemia, que fue distinguido al principio de su existencia y al final en el momento de su ascensión a los cielos, que fue un signo para las gentes y una misericordia de Al-lah.
De hecho, Mariam es el único nombre de mujer mencionado en el Corán.
A continuación se citan varios versículos del Corán relacionados con el nacimiento de Jesús (a.s.).
“Cuando los ángeles dijeron: ‘¡Mariam! Al-lah te anuncia la buena nueva de una Palabra que procede de Él. Su nombre será el Ungido, Jesús hijo de Mariam que será considerado en la vida de acá y en la otra y será de los allegados’ ”. (La Familia de Imràn: 45).
“Dijo ella: ‘¡Señor! ¿Cómo puedo tener un hijo sino me ha tocado mortal?’ Dijo: ‘¡Así será!’ Al-lah crea lo que el quiere. Cuando decide algo le dice tan solo: ‘¡Sé! y Es’ ”. (La Familia de Imrán: 47).
“Para Al-lah, Jesús es semejante a Adán, a quien creó de tierra y quien dijo: ‘¡Sé y fue!’ ”. (La familia de Imrán 59).
Segunda venida de Jesús
Tal como está revelado en el Corán, Jesús (a.s.) regresará a este mundo antes del Día de la Resurrección para ser el líder de la nación musulmana.
“Será un medio de conocer la Hora. ¡No dudéis, pues, de ella y seguidme! Esta es una vía recta”. (Corán: 43-61).
“¡Que Shaytán no os extravíe! Ciertamente que él es para vosotros un enemigo declarado.” (Corán: 43-62).
“Cuando Jesús (a.s.) vino con las pruebas claras, dijo: ‘He venido a vosotros con la sabiduría y para aclararos algo de aquello en lo que discrepáis. ¡Temed, pues en Al-lah y obedecedme!’. ” (Corán: 43-63).
“Al-lah es mi Señor y Señor vuestro. ¡Servidle, pues! Esta es una vía recta”. (Corán: 43-64).
A continuación se citarán versículos correspondientes a la sura cinco (La Mesa Servida) en donde Al-lah preguntará a Jesús en el Día del Juicio referente a la errónea conducta de sus seguidores, por adorarle a él y a su madre, y su respuesta. Versículos 119 y 120 relatan la escena del Día del Juicio.
“Y cuando dijo Al-lah: ‘¡Jesús hijo de María! ¿Eres tu quien ha dicho a los hombres: ¡Tomadnos a mi y a mi madre como a dioses, además de tomar a Al-lah¡?’ Dijo: ¡Gloria a Ti! ¿Cómo voy a decir algo que no tengo por verdad? Si lo hubiera dicho, Tú lo habrías sabido. Tu eres conocedor de lo que hay en mi, pero yo no sé lo que hay en Ti. Tu eres quien conoce a fondo las cosas ocultas”. (La Mesa Servida: 116).
“No les he dicho más que lo que Tu me has ordenado: ¡Servid a Al-lah, mi Señor y Señor vuestro! Fui testigo de ellos mientras estuve entre ellos, pero cuando Tu decidiste elevarme hacia Ti, fuiste Tu Quien los observó. Tú eres testigo de todo”. (La Mesa Servida: 117).
“Si los castigas, son Tus siervos, y si los perdonas Tu eres el Poderoso, el Sabio”. (La Mesa Servida: 117).
“Al-lah dice: ‘Este es un día e que su sinceridad aprovechará a los sinceros. Tendrán jardines por cuyos flancos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, para siempre’. Al-lah está satisfecho de ellos y ellos lo están de Él. ¡Ese es el éxito grandioso!”. (La Mesa Servida: 119)
“De Al-lah es el dominio de los cielos y de la tierra y de lo que en ellos hay. Es Omnipotente”. (LA Mesa Servida: 120).
El Profeta Muhammad (s.a.w.) en el Nuevo y Antiguo Testamento
El Antiguo Testamento
En los siguientes párrafos, hay tres extractos del Antiguo Testamento que hacen referencia al Profeta Muhammad (s.a.w.).
‘Vió a dos jinetes, uno de ellos cabalgando sobre un burro y el otro sobre un camello, él escuchó diligentemente poniendo mucha atención’. (Isaías XXI: 7).
En su visión Isaías pudo ver a dos jinetes, uno de ellos cabalgando a lomos de un burro y el otro sobre un camello. En nuestra opinión el pasaje anterior es la interpretación fidedigna del original en hebreo.
En la Biblia Inglesa no obstante, está traducido de la siguiente manera: ‘Vió un carro con dos jinetes, uno de ellos cabalgando sobre un burro, y el otro sobre un camello, y a sí sucesivamente’.
No existe ni la menor duda, que los jinetes presentados por el profeta Isaías serían los reformadores sobre la verdadera manera de adorar a Al-lah; el hombre a lomos del burro es Jesús (a.s.) porque fue de esa manera como hizo su entrada en Jerusalén. El hombre del camello no era otro que el Profeta de Arabia, ya que Arabia es un país en donde el camello es el medio de transporte por excelencia.
‘Su boca es de lo más dulce; ¡Oh Sí! Él es Muhammad del todo maravilloso. Este es mi amado y este es mi amigo. ¡Oh, hija de Jerusalén! (Canción de Salomón; 5:16).
El rey Salomón nombró al profeta que tenía que venir; “Muhammadin”. En hebreo, el sufijo es usado para expresar respeto; lo mismo que el término ‘Eloha’ que quiere decir “Al-lah” y se menciona en la Biblia como “Elohim”. Está por lo tanto aclarado, que Salomón ha mencionado de una manera precisa, el nombre del Profeta que tenía que venir como ‘Muhamma’. Pero, intencionadamente o inintencionadamente, se ha cometido un error en la traducción del propio nombre como “Del todo maravilloso”. Incluso la traducción ‘Todo maravilloso’ es un perfecto atributo del sagrado Profeta tal como se menciona en los términos del hadiz.
“El Señor tu Dios hará surgir para vosotros un profeta de entre vosotros, de vuestro mismo linaje y que como a mi, a él escuchareis”. (Deuteronomio: 18-15).
El Nuevo Testamento
A continuación se citan varios extractos del Nuevo Testamento que aportan una clara referencia sobre el Profeta Muhammad (s.a.w.).
El Evangelio de Bernabé
Aquí vemos las profecías y buenas nuevas relacionadas con la venida del último Profeta, Muhammad (s.a.w.) como están vaticinadas en el Evangelio de Bernabé y que fue aceptado como un evangelio canónico en las iglesias de Alejandría hasta el 325 A.D. En el 383 A.D. el Papa adquirió una copia del evangelio que fue colocado en su biblioteca privada. Cuando el Papa Sixto IX (1565-1590) fue nombrado Papa, su amigo Fra Marine pudo comprobar que allí seguía el Evangelio de Bernabé. Lo tradujo a la lengua italiana su lengua madre. El manuscrito italiano fue descubierto por J.F. Cramer, Consejero del Rey de Prusia, quien en 1713 se lo presentó al Príncipe Eugenio de Savoy. En 1738 junto con la librería del Príncipe, encontró su lugar en la Hofbibliothex en Viena. Este fue traducido al inglés por el Sr. y la Sra. Ragg en Oxford; año 1907, e impreso en Oxford por Clarendon Press.
Bernabé fue un judío nacido en Chipre. Su nombre de pila era Josés, y fue debido a su piedad y devoción, que se otorgó el título de Bernabé por otros apóstoles. A Bernabé se le menciona como sigue:
Y Josés, quien fue apodado por los apóstoles como Bernabé y que ha sido considerado un levita del país de Chipre. Bernabé comprendió mejor las enseñanzas de Cristo como resultado de su cercana asociación con Jesús (a.s.). La llegada del Profeta Muhammad (s.a.w.) se cita a continuación tal y como fue profetizada por el mismo Jesús (a.s.). Entonces dijo el sacerdote: ‘¿Cómo se llamará el confortador y con que señal será revelada su venida?’. Jesús (a.s.) respondió: ‘EL nombre del Confortador es admirable, ya que Dios le otorgó ese nombre’. Cuando ÉL creó su espíritu y lo situó en el esplendor celestial, Dios dijo: “Espera Muhammad; por tu causa crearé el Paraíso, el mundo y una gran multitud de criaturas, de lo que te concederé un regalo muy especial y hasta tal punto que aquellos que te bendijeran serán bendecidos y quienes te maldijeran serán maldecidos. Cuando te envíe al mundo, te enviaré como mi Mensajero de salvación y tu palabra será verdadera, hasta tal extremo que el cielo y la tierra se debilitarán, pero tu fe jamás decaerá”. Muhammad es su bendito nombre. Entonces la multitud elevó sus voces al cielo diciendo: “¡Oh Dios! Envíanos Tú Mensajero. ¡Oh Muhammad! Apresúrate en tu venida para la salvación del mundo”.
Por lo tanto os digo, que este Mensajero de Dios es un esplendor que dará alegría a casi todo lo que Al-lah ha creado, ya que él está adornado con el espíritu del Entendimiento y el Consejo, el Espíritu de la Sabiduría y el Poder, el espíritu del Temor y del Amor, el espíritu de la Prudencia y la Templanza. Está adornado con el espíritu de la Caridad y la Misericordia, el espíritu de la Justicia y la Piedad, el espíritu de la Amabilidad y la Paciencia, el cual ha recibido de Al-lah tres veces más de lo que Él ha concedido a todas Sus criaturas. ¡Oh tiempo bendito!, ¿Cuándo vendrá al mundo?
Lo he visto, creedme; y le hice reverencia incluso como los demás profetas le han visto. Viendo esto de su espíritu, Dios le concedió la profecía. Y cuando lo he visto, mi alma se llenó de consolación diciendo:
“¡Oh Muhammad! Dios está contigo y que Él me haga ser merecedor de quitar los cordones de tu calzado, porque si obtuviese esto sería un profeta puro de Dios”.
Hasta este punto, es una fascinante revelación de las enseñanzas ocultas o privadas, todavía no divulgadas a las masas. La pureza del carácter de Jesús (a.s.) otorga un inagotable encanto a la magnificencia de un Dios dador de sabiduría sobre Jesús (a.s.).
El sacrificio de Ismael junto a la anterior evidencia de la profecía de Jesús (a.s.) referente a la venida del Profeta Muhammad (s.a.w.) se ha mantenido oculta detrás de “una cortina”; una cortina que hasta nuestros días ha estado entremezclada con extrañas interpretaciones. Esto permanece como una simple y llana verdad sin el “toque de alegoría”. No está expuesto a diversas connotaciones, aparte de los incidentes hasta ahora velados de la vida de Jesús (a.s.). Los secretos ocultos quedan ahora descubiertos para el público.
Le corresponde a cualquier retador de datos el desaprobar que estos sorprendentes documentos de Bernabé no están en la Biblioteca Imperial de Viena. La raíz por la libertad de nuestra alma establecida en el corazón de la tierra por San Bernabé, es que él, instintivamente, dispensó el conocimiento adquirido a sus discípulos para llevarlo y trasmitirlo a través de los tiempos.
Durante los comienzos del ministerio de Cristo (a.s.) buscó, instruyó y preparó doce discípulos, siendo uno de ellos Bernabé, quien era espiritualmente valioso y moralmente cualificado para perpetuar el conocimiento de Jesucristo (a.s.) trajo a la tierra. La exclusión de estos secretos durante la era cristiana es una demostración de un conocimiento, el cual podría convertirse en la más potente y poderosa influencia para restablecer el bienestar y felicidad de las naciones. Demostraría ser el proceso gradual de una eliminación de guerras y conflictos nacionales e internacionales que salve a la Humanidad del error y el pecado, un intento que sería la madre del mejoramiento de la raza humana.
Todavía tengo muchas cosas que contaros pero no las entenderíais. Como cuando el espíritu de la Verdad venga para guiaros hacia toda la verdad porque el hablará desde sí mismo; quien quiera que lo escuchare, de ella le hablará y os mostrará las cosas que tendrán que venir”. (Juan 16:12-13).
Versos Bíblicos testifican que Jesús (a.s.) no es Dios
Vosotros hombres de Israel, poned atención a estas palabras: Jesús (a.s.) de Nazareth, un hombre elegido por Dios de entre vosotros con milagros y portentosas señales; y que Dios ha intervenido por él empoderándolo ante vosotros y como vosotros mismos ya conocéis. Acts. (21:22).
Y me postré a sus pies para adorarle. Y me dijo: ‘Cuídate de hacer esto. Yo solo soy un siervo como tu de entre tu gente que tiene el testimonio de Jesús (a.s.). Adora solo a Dios’. (Revelaciones 19:10).
Porque no hablo por mi mismo, sino el Padre el cual me ha enviado. Ordenando lo que debo decir, y de como lo debo de hablar. (Juan 12:29).
Nada por mi mismo puedo hacer. Así como lo escucho lo juzgo. Y mi juicio es justo. Porque no voy en busca de mis propios deseos sino los deseos de mi Padre quien me ha enviado. Si testificase por mi mismo, mi testimonio no sería verdadero. (Juan 5:20-31).
…ya que mi Padre es mucho mejor que yo. (Juan: 14:28).
En verdad, en verdad os digo, el siervo no es mejor que el amo, ni el que ha sido enviado mejor del que lo envió. (Juan 13:16).
Y Jesús le dijo a ella (María Magdalena)…
Me elevo hacia mi Padre y tu Padre; y hacia mi Dios y tu Dios. (Juan 20:17).
Pero acerca del día y la hora no la conocen ni los hombres, ni los ángeles que están en los cielos, ni el hijo, sino el Padre. (Marcos 13:32).
Y ahora me buscáis para matarme, un hombre que os ha dicho la verdad la cual he escuchado de Dios. (Juan 8:40).
El Corán establece que Jesús (a.s.) no es Dios
A continuación se citan varios extractos del Corán los cuales certifican que Jesús no es Dios:
“Y cuando dijo Dios: ¡Jesús, hijo de María! ¿Has sido tú quien ha dicho a los hombres: ‘¡Tomadnos a mi y a mi madre como dioses además de tomar a Dios!?’. Dijo: ¡Gloria a Ti! ¿Cómo voy ha decir algo que no tengo por verdad? De haberlo dicho, Tu lo habrías sabido, Tu eres conocedor de lo que hay en mi; pero yo, no sé lo que hay en Ti. Tú eres quien conoce en profundidad las cosas ocultas. No les he dicho sino lo que Tu me has ordenado: ¡Servid a Dios, mi Señor y Señor vuestro…!”. (La Mesa Servida: 116-117).
Muhammad (s.a.w.) no es Dios
El siguiente versículo del Corán pone en claro que el Profeta Muhammad (s.a.w.) no es Dios:
“Di: ‘Yo solo soy un mortal como vosotros a quien se le ha revelado que vuestro Dios es u Dios Único. ¡Id pues derecho a Él y pedidle perdón! ¡Ay de los que asocian, que no dan el Zakat y niegan la Otra Vida!’ ”. (Fussilat: 6).
Nota: Algunos mantienen que los musulmanes adoran a Muhammad (s.a.w.) en lugar de adorar a Dios y que por este hecho pueden ser reconocidos como ‘mahometanos’. El versículo anterior responde a dicho testimonio aclarando que Muhammad jamás se auto-proclamó de ser El Dios. Solamente ha sido un Profeta como cualquiera de los otros mensajeros de Dios. La palabra ‘mahometismo’ se aplica equivocadamente a la religión islámica como nombre. Islam significa sumisión a los deseos de Dios, y sus seguidores son llamados musulmanes.
La autenticidad del Corán
El Dr. Maurice Bucaille escribe en su libro ‘La Biblia, el Corán y la Ciencia ‘acerca de la autenticidad del Corán.
Al principio, lo que sorprende al lector que se enfrenta por primera vez con un versículo (del Corán) de esta naturaleza, es la gran abundancia de los temas que se tratan: La Creación, astronomía, la explicación de ciertos temas concernientes a la tierra, el reino animal y vegetal y la reproducción humana.
Considerando los monumentales errores que se pueden encontrar en la Biblia, no he podido hallar ni una simple contradicción en el Corán. He tenido que hacer un alto y preguntarme a mi mismo: ¿Si un hombre fue el autor del Corán, como ha podido escribir hechos en el siglo XVII d.c. que están de acuerdo con el conocimiento científico actual? No existe la menor duda acerca de ello; el Corán que hoy se conoce es definitivamente un texto de ese periodo. Si se me permite ponerlo en estos términos, ¿qué explicación humana podría darse para esta observación? En mi opinión, no encuentro una explicación ni una razón especial que me lleve a pensar de porque, un habitante de la Península Arábiga en los tiempos del reinado de Dagobert d.c. (629-639), podía tener conocimiento científico sobre ciertos temas que estaban a diez siglos de nuestro tiempo.
El capitán Jacques Cousteau, un eminente investigador y profesor científico, abrazó el Islam como resultado de leer en los versículos del Corán un descubrimiento de hace 1400 años que reunía los mismos resultados que su reciente trabajo de investigación. El descubrimiento en sí, es que existen fenomenales barreras de conexión con ciertos océanos, y que las aguas de un mar no se entremezclan con la del otro. El Corán confirma con precisión este fenómeno.
“He dejado que los dos mares se encuentren libremente. Entre ambos hay un espacio que no traspasan”. (Ar-Rahman) 19-20).
Descubrimientos científicos que se ajustan a los versículos del Corán
El Dr. Keitr Moore, profesor de anatomía (Universidad de Toronto. Canadá), describe en su libro ‘El Desarrollo Humano’ y clínicamente orientado, las diferentes fases de dicho desarrollo. Lo trata de la siguiente manera:
El crecimiento de la ciencia tuvo un periodo de lentitud durante el tiempo medieval. Solamente unos cuantos puntos relacionados con la investigación embriológica son conocidos por nosotros.
Se cita en el Corán ( libro sagrado de los musulmanes) que los seres humanos se forman de una mezcla de secreciones procedentes del hombre y la mujer. Con respecto a la creación de un ser humano, son varias las referencias dadas que constatan que procede de una gota de esperma, como también está mencionado que el organismo resultante se establece en el útero como si fuese una semilla, seis días después de su comienzo. Los blastocitos humanos comienzan a implantarse seis días después de la fertilización. El Corán establece también, que la gota de esperma se desarrolla “en un coágulo de sangre congelada”. Un blastocito injertado o un concepto espontáneamente abortado se parecerían a un coágulo de sangre. Así mismo, hace referencia al parecido del embrión con una lapa o sanguijuela, incluso también lo compara a un trozo de substancia masticada parecida a un trozo de chicle en donde quedan las marcas de los dientes.
Al embrión y su desarrollo se considera como humano a los cuarenta o cuarenta y dos días, siendo a partir de este tiempo donde su parecido con el embrión de un animal deja de serlo. El embrión humano en ese preciso momento comienza a adquirir características humanas.
El Corán dice que el embrión se desarrolla entre “tres velos de oscuridad”. Probablemente esto se refiere a:
1) Pared abdominal materna anterior.
2) La pared uterina, y…
3) la membrana amniocoriónica.
Nos faltaría espacio si intentásemos exponer muchas otras interesantes referencias relacionadas con el desarrollo humano de prenatalidad registradas en el Corán.
El factor determinante del sexo en el Corán y la Ciencia
Son muchas las teorías que han sido presentadas para explicar de que manera se determina el sexo de un bebé. Recientemente al descubrirse nuevas técnicas para poder examinar como se desarrollan las células humanas, los científicos han llegado básicamente a comprender el factor determinante del sexo en la reproducción del hombre.
El humano femenino tiene cuarenta y seis cromosomas en el núcleo de cada célula formando veintitrés partes iguales. El humano masculino tiene cuarenta y seis cromosomas pero solo veintitrés pares son semejantes. Esto significa que los cromosomas de un par no coinciden exactamente. Uno es del mismo tamaño que los veintitrés pares en una hembra, pero el otro es más pequeño. Al más grande se le conoce como el cromosoma ‘X’ y al más pequeño como el cromosoma ‘Y’. O sea, que cuando se forma el esperma (células sexuales del varón) es formada una mitad de ella que contendría veintidós cromosomas X y un cromosoma Y.
Durante el proceso de fertilización, si un ovario es fertilizado por una célula de esperma siendo portadora de un cromosoma X, el resultado sería el nacimiento de una niña. Si un ovario es fertilizado por el portador del cromosoma Y, entonces el resultado sería el factor determinante del sexo.
Los siguientes versículos del Corán de más de mil cuatrocientos años testifican con claridad que la célula de esperma es el factor determinante en la reproducción humana.
“El crea la pareja, varón y hembra de una gota cuando es eyaculada.” (Las Estrellas: 45-46).
“Al-lah os ha creado de tierra, luego de una gota, luego hizo de vosotros parejas (varón y hembra)”. (Al-Fatir: 11).
“Hemos creado al hombre de una gota de ingredientes…”. (El Hombre: 2).
El desarrollo humano según el Corán
Con respecto al desarrollo humano en el Corán el Dr. Maurice Bucaille dice:
La descripción coránica de ciertos niveles en el desarrollo del embrión, corresponde exactamente con lo que hoy conocemos, y sin que contenga ni un simple testimonio que pueda ser objeto de crítica por la ciencia moderna…La implantación de la semilla en el útero es el resultado del desarrollo de…formaciones las cuales hacen que el espermatozoide literalmente se cuelgue hacia el útero. Este descubrimiento corresponde a los tiempos modernos. El acto de colgarse o agarrarse está descrito en el Corán cinco veces de distintas maneras. Dos de ellas se citan a continuación:
“Recita en el Nombre de tu Señor que ha creado, ha creado al hombre de un coágulo”. (El Coágulo: 2).
“¿Acaso no fue una gota de esperma eyaculada? ¿Y luego un coágulo de sangre? Él lo creó y le dio forma armoniosa”. (El Levantamiento: 37-38).
El Corán nos informa subsecuentemente el embrión pasa a través de una fase en desarrollo parecido a un trozo de “carne masticada”, después aparece el tejido óseo y su revestimiento de carne.
“…Nosotros os hemos creado…luego de una gota, luego de un coágulo de sangre, luego de un embrión formado o aún sin formar para hacéroslo claro”. (La Peregrinación: 5).
“Luego creamos de la gota un coágulo de sangre, del coágulo un embrión, y del embrión huesos que revestimos de carne…”. (Los Creyentes: 14).
El Dr. Maurice Bucaille continúa diciendo en su libro:
Todas las afirmaciones en el Corán deben ser comparadas con los conceptos firmemente establecidos de hoy en día.
Hasta finales de la Edad Media, mitos incluidos y especulaciones, dieron origen a las doctrinas más diversas. Ellos continuaron así durante varios siglos después de este periodo.
De hecho, fue durante el siglo XIX cuando la gente empezó a tener un ligero destello de conocimiento sobre el tema en cuestión (el desarrollo humano).
…Más de mil años antes de nuestro tiempo, en un periodo cuando antojadizas doctrinas aún prevalecían, el hombre ya era conocedor del Corán. Los testimonios que contiene expresan en términos muy simples, verdades de primordial importancia, las cuales el hombre ha necesitado siglos para poder descubrirlas.
Cualidades para el desarrollo humano
Las cualidades para el desarrollo humano según el Corán, son: Honestidad, perseverancia, tolerancia, firmeza, puntualidad, coraje, generosidad, castidad, justicia, perdón, y la creencia en un solo Dios; Al-lah.
Éticas del Islam:
‘Imbuiros a vosotros mismos con atributos divinos’ dice el Profeta (s.a.w). Los atributos de Al-lah forman la base ética del musulmán. Rectitud en el Islam es llevar a cabo una vida acorde y en armonía con los atributos divinos.
Creencia y acción:
La creencia sino va acompañada de la acción, no es ni mas ni menos que una letra muerta. La fe en si misma es inestable salvo que se transforme en la práctica. Los musulmanes creen que las personas son los únicos responsables de sus propios eventos o acciones en este mundo. Cada cual deberá soportar el peso de su propia carga y nadie podrá expiar las faltas ajenas.
Pureza consubstancial:
Los musulmanes creen en la inherente pureza de la naturaleza del hombre. Dotado con el poder de la razón, aparentemente el ser humano es capaz de un progreso sin restricción. También están en la creencia que todas las personas nacen musulmanas, pero son sus padres o tutores quienes inician la desviación o adhesión a la fe pura. Por lo tanto, el término ‘nacido musulmán’ hace referencia a los que han permanecido siendo musulmanes desde su nacimiento, y para los que abrazaron el Islam debería ser utilizado el término “revertidos” en lugar del inapropiado “convertidos”.
La posición de la mujer en el Islam:
El hombre y la mujer proceden del mismo origen, poseen almas similares y están dotados con el mismo potencial para poder obtener logros intelectuales, morales, y espirituales. El Islam sitúa al hombre y a la mujer bajo las mismas obligaciones.
Igualdad del género humano y la hermandad en el Islam:
Islam es la religión de la Unidad de Al-lah y la igualdad de la raza humana. Linaje, riqueza y orgullo familiar son asuntos occidentales; la virtud y el servicio a los demás son temas de suma importancia y mérito. Diferencias de color, raza o creencia no tienen cabida dentro de los límites del Islam. Todos los humanos somos una misma familia. El Islam ha triunfado en fundir al “Negro” y al “Blanco” en un bloque compacto de fraternidad. Esta estricta regla de hermandad se consolida firmemente con el siguiente dicho del Profeta Muhammad (s.a.w.): “Ninguno de vosotros es creyente hasta que desee para su hermano lo que desea para él”.
Juicio personal:
Islam anima al ejercicio de la opinión personal respetando las diferencias de la misma.
Esfuerzo de santidad:
Cualquier clase de esfuerzo que capacite al hombre para vivir honestamente, es respetado. La ociosidad es censurable.
Caridad:
Todas las facultades que han sido concedidas al hombre como depósito de confianza por Dios para beneficio de sus semejantes. Es un deber del musulmán mirar por las necesidades de los demás y la caridad debería ser aplicada indiscriminadamente. La caridad en el Islam acerca a uno más a Dios y está establecida como una parte esencial de las obligaciones de cada uno.
“A quienes den limosna, ellos y ellas, haciendo un préstamo generoso a Dios, ÉL les devolverá el doble y les recompensará generosamente”. (El Hierro: 18).
Enseñanzas morales:
El Islam exige exhibir cada una de las cualidades que le han sido otorgadas al hombre, pero hace una excepción, y esta tendrá que ser expresada en el momento oportuno. Exige a la persona exhibir modestia, como también audacia, pero en su justa medida. El Corán enseña a los musulmanes la autoestima; les permite ejercer todos sus derechos, pero sin llegar a violar los derechos de los demás.
También exige a los musulmanes divulgar la doctrina del Islam, pero no a través de la coacción.
“Esos que dan en la prosperidad y en la adversidad, refrenan la ira y perdonan a los hombres. Al-lah ama a los que hacen el bien”. (La Familia de Imram: 134).
No sacerdocio:
El Islam es el camino de la unidad. Cualquier relación con Al-lah es directa, y no se necesita la intervención de un sacerdote.
Que si cometen una indecencia o son injustos consigo mismos, recuerdan a Al-lah, pidiendo el perdón por sus faltas. ¿Quién puede perdonar las faltas sino Al-lah? ¡Y no reinciden a sabiendas! Su retribución será el perdón de su Señor…”. (La Familia de Imrán: 135-136).
Perdón:
Para un musulmán la importancia del perdón está enfatizada en los siguientes versículos del Corán:
“No es igual obrar bien y obrar mal. ¡Repele con lo que sea mejor! Y he aquí, que aquel de quien te separe la enemistad se convertirá en amigo ferviente”. (Fussilat: 34).
“Di a los creyentes que perdonen a quienes no cuentan con los días de Al-lah…”. (La Arrodillada: 14).
“Una palabra cariñosa y un perdón valen más que una limosna seguida de agravio. Al-lah se basta a Si Mismo, es benigno”. (La Vaca: 263)
PARTE III
OTRAS CUESTIONES IMPORTANTES
¿Cómo tratan los musulmanes a los ancianos?
En el mundo islámico no existen asilos para ancianos. El esfuerzo de cuidar a sus padres y parientes en los momentos más difíciles de su vida se considera un honor, una gran bendición, y una gran oportunidad de desarrollo espiritual. AL-lah no solo nos dice que oremos por nuestros padres y parientes sino que actuemos con una compasión sin límites, recordando que cuando éramos niños e indefensos, nos preferían antes que a ellos mismos. A las madres se les honra de manera especial. El Profeta (s.a.w) nos dijo: “El Paraíso está bajo los pies de las madres”. Cuando alcanzan una edad avanzada la familia musulmana los tratan compasivamente y con la miasma ternura y respeto.
En el Islam cuidar de los padres de uno es un segundo deber después de la oración y están en su derecho de que así sea. Se considera despreciable el mostrar o expresar irritación cuando sin ellos tener la culpa y debido a su avanzada edad, puedan mostrarse difíciles.
“Tu Señor ha ordenado que solo adoréis a ÉL y que hagáis el bien con los padres. Y si alguno de ellos, o a los dos juntos, les llega la vejez junto a ti, no les digas “uff”ni los rechaces, háblales con buenas palabras. Y baja sobre ellos el ala de la humildad que viene de la misericordia y di: ¡Señor mío! Ten piedad de ellos, al igual que ellos me criaron cuando era pequeño”. (El Viaje Nocturno: 23-24).
¿Qué piensan los musulmanes de la muerte?
Igual que los judíos y los cristianos, los musulmanes creen que esta vida es tan solo una preparación para el próximo reino de existencia.
Artículos básicos de la fe incluyen: La Resurrección, el Día del Juicio, el Paraíso y el Infierno. Cuando muere un musulmán, él o ella son lavados casi siempre por un allegado miembro de la familia, envolviéndolo en una tela blanca y limpia y enterrándolo preferiblemente el mismo día. A continuación se ofrecerá una sencilla oración. Los musulmanes consideran que este hecho es el último servicio que podrán hacer por sus semejantes y una oportunidad para recordar la brevedad de su propia existencia aquí en la tierra. El Profeta (s.a.w.) dejó dicho que tres cosas podrán seguir ayudando a una persona incluso después de muerta: La limosna que haya podido haber dado, el conocimiento que haya podido haber transmitido y las oraciones a su favor por una descendencia justa.
¿Qué dice el Islam sobre la guerra?
Como el cristianismo, el Islam permite la contienda como protección de uno mismo, en defensa de la religión, o a favor de aquellos que han sido echados de sus casas por la fuerza. Están establecidas estrictas reglas de combate, las cuales incluyen prohibiciones de dañar a civiles y que van en contra de la destrucción de cosechas, árboles y ganado. En la manera de ver de los musulmanes, la injusticia triunfaría en el mundo si los hombres piadosos no estuviesen preparados para sacrificar sus vidas por una causa justa. El Corán dice:
“Combatid por la causa de Al-lah contra quienes combatan contra vosotros, pero no os excedáis. Al-lah no ama a los que se exceden”. (La Vaca: 190).
“Si el contrario se inclina hacia la paz, inclínate tu también hacia ella. ¡Y confía en Al-lah! Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe”. (Los Botines de Guerra 61).
La guerra es por lo tanto el último resorte, y está sujeta a las rigurosas condiciones establecidas por la Ley Sagrada.
El término “Yihad” literalmente significa lucha. Los musulmanes creen que existen dos clases de “Yihad”. La lucha externa en contra de las fuerzas del mal y de la corrupción y la lucha interior que todos libramos en contra de los egocéntricos deseos por alcanzar la paz interior.
¿De que manera el Islam garantiza los derechos humanos?
La libertad de pensamiento está prescripta por el Corán:
“No cabe coacción en la religión”. (2:256).
La vida y bienes de todos los ciudadanos en un estado islámico, son considerados sagrados, indiferentemente de que sea musulmán o no lo sea.
El racismo es incomprensible para los musulmanes ya que el Corán cuando hace referencia a la igualdad humana lo hace en los siguientes términos:
“¡Hombres! Os Hemos creado de un varón y una hembra, y Hemos hecho de vosotros pueblos y tribus para que os conozcáis unos a otros. Para Al-lah el más noble de vosotros es el que más le teme. Al-lah es Omnisciente, está bien informado”. (49:13).
El mundo musulmán
La población musulmana en el mundo es alrededor de un billón de personas. La mayoría de los musulmanes viven en el este de Karachi. El 30% lo hace el subcontinente Indio; el 20% en el África sur sahariana; el 17% el Sureste Asiático; el 18% en el mundo árabe; el 10% en la antigua Unión Soviética y China; Turquía, Irán, Afganistán, y los no árabes del Medio Este comprenden el otro 10%. Aunque existen minorías musulmanas en casi cada región, incluyendo a Latinoamérica y Australia, ellos son más numerosos en la Unión Soviética, India, China, y África Central. En los Estados Unidos de América hay alrededor de cinco millones.
El Islam en los Estados Unidos
Sería casi imposible generalizar sobre los musulmanes de América: Conversos, emigrantes, trabajadores en factorías y médicos. Todos ellos están contribuyendo al futuro de América. Esta compleja comunidad está unificada por una creencia en común apuntalada sobre un amplio campo de más de mil mezquitas. Una de las primeras llegadas a Norte América fue realizada por musulmanes. Alrededor del siglo XVIII ya había muchos de ellos trabajando como esclavos en las plantaciones. Estas primeras comunidades se desvincularon de su patrimonio y sus familias. Inevitablemente, a medida que pasaba el tiempo, perdieron su identidad islámica. Existen muchos musulmanes afro-americanos que desempeñan un papel muy importante en la comunidad islámica. No obstante, a comienzos del siglo XIX se vio renacer el influjo de los musulmanes árabes, muchos de los cuales se establecieron en grandes superficies industriales y que realizaban sus actividades religiosas en habitaciones alquiladas.
El comienzo del siglo XX fue testigo de la llegada de varios cientos de miles de musulmanes de la Europa del Este. La primera mezquita de Albania fue inaugurada en Maine en el año 1915. Otras le seguirían muy pronto. Un grupo de musulmanes polacos abrieron una mezquita en Brookling en el año 1928. En 1947, el Centro Islámico de Washington, fue fundado durante el mandato del presidente Truman y varias organizaciones mundiales se establecieron en los años cincuenta. A través de este tiempo y durante los setenta, hubo una gran presencia de musulmanes de la India y Pakistán y que hoy en día representan la mayor parte de la inmigración de musulmanes americanos. Desde principios de los años veinte hasta los años setenta, surgieron unas cuantas organizaciones pseudo-islámicas entre los musulmanes nativos usando la terminología islámica para cubrir enseñanzas racistas no musulmanas.
La Nación del Islam (comúnmente conocida como “Musulmanes Negros”), el “Templo Morisco de la Ciencia”, los “Ansarullah”, y otros. Aunque siempre han permanecido como una pequeña minoría vocal, algunos de sus oradores continúan ensombreciendo la imagen del Islam hasta nuestros días. La población musulmana en América según la estadística, está estimada entre cinco y ocho millones.
“¡Hombres! Os hemos creado de un varón y una hembra y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus para que os conozcáis unos a otros. Para Al-lah, el más noble de entre vosotros es el que más le teme. AL-lah es Omnisciente y está bien informado”. (Las Habitaciones: 13).
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